TATVAMASI "Tú eres eso" - AHAM BRAHMASMI " Yo soy Brahman" - AYAMATMA BRAHMAN "Este Yo es Brahman" - PRAJÑANAM BRAHMAN "La Conciencia es Brahman" - SATCHIDANANDAM BRAHMAN "La eterna existencia, la conciencia eterna, la eterna paz es Brahman".
"Mi enseñanza no es una filosofía. Es el resultado de experiencia directa. Mi enseñanza es un medio de practicar, no algo a lo que aferrarse o motivo de adoración. Mi enseñanza es como una balsa que permite cruzar el río. Sólo un tonto llevaría la balsa de vuelta después de haber llegado y alcanzado la otra orilla de la liberación. " - Buddha
"Los grandes sabios no se identifican con ninguna religión o credo particular. Están por encima de ese tipo de distinciones. Ellos pertenecen a toda la humanidad." - Swami Rama

"Sirve, ama, da, purifícate, medita y realízate. Sé bueno, haz el bien, sé amable y compasivo. Pregúntate: ¿Quién soy yo? Conoce el Ser y sé libre." - Sri Swami Sivananda Maharaj

"No te quedes sentado en forma ociosa. Sabe que tú eres Divino en tu naturaleza esencial. Tú no has venido aquí a llorar y a lamentarte. Afirma tu Divina naturaleza. Despierta! Levántate! Tú eres un peregrino en el sendero de la Verdad." - Swami Chidananda
Si hay una constante en todas las fuentes de yoga, esa es su insistencia en el carácter “secreto” de su enseñanza. El secretismo es la forma de salvaguardar la transmisión íntegra y protegerla de contaminaciones externas. Aunque actualmente el acceso a todo tipo de información es libre, rápido y cómodo, el carácter secreto del yoga sigue estando vigente. Cabe distinguir entre “información”, a la cual se puede acceder de manera casi ilimitada, y “conocimiento”, cuyo acceso está tan restringido hoy como siempre lo ha estado. En la tradición india, el conocimiento es un bien que se merece y conquista, no un derecho que tienen todos los hombres por igual, a modo de como se entiende en el mundo moderno. Tradicionalmente, el acceso a los textos clásicos estaba restringido a iniciados en yoga, principalmente porque su comprensión dependía directamente de su práctica. De esta forma, se evitaban malas lecturas manteniendo la escritura en secreto. Actualmente, casi todo el mundo puede tener acceso a la lectura de estas obras o a alguna de sus traducciones. Sin embargo, de todos los que tendrían acceso a la lectura, verdaderamente muy pocos se interesarán por las obras, y de esos, otros pocos las leerán. De esos escasos lectores, alguno será practicante de yoga. Y de esos practicantes, quizá alguno llegue a comprender su contenido. De esta manera, se puede entender que la restricción de este tipo de textos sigue siendo la misma que cuando fueron redactados por primera vez. La única diferencia es que tradicionalmente se evitaban las lecturas inapropiadas a través del secretismo, y en el mundo moderno, el libre acceso a la información propicia que algunos confundan “información” con “conocimiento”. Más allá de esas distinciones, el conocimiento verdadero sigue estando protegido como siempre lo estuvo. - José A. Offroy

viernes, 24 de octubre de 2014

HARINAMA CINTAMANI - Srila Bhaktivinoda Thakur - part 2



Capítulo 2
La aceptación del Nombre

gadâi gaurânga jaya jâhnavâ jîvana
srî advaita jaya srîvâsâdi bhakta-gana

En el éxtasis de prema, Hari Dâs Thâkura lloró, y en prema, Gaurânga lo abrazó.

Gaurânga dijo:
“-¿Dónde existe tal devoto como tú, Hari Das? Tú conoces todas las verdades espirituales y eres en todo tiempo trascendental a la naturaleza material. El obtener a Krsna no depende de tomar nacimiento en una humilde familia, ni de la riqueza, el honor, el refinamiento, sino que depende de la fe. Quienquiera que tenga fe en el proceso de la adoración pura es más grande que los semidioses. Tú has comprendido que el Nombre es la verdad Suprema, el medio y el fin; tú conoces las glorias absolutas del Nombre; tú eres ideal en la conducta de actividades devocionales (âcâra); y
tú eres instruido y capacitado en la prédica. Hari Dâs Thâkura, te pido que describas las ilimitadas glorias del Nombre, porque me hace muy feliz escuchar esas glorias de tu boca.

Cualquiera que mencione el Santo Nombre una sola vez es considerado un vaisnava, y el amo de casa deberá ser atento para respetar a tal persona. Pero alguien que constantemente está cantando el Santo Nombre de Krsna, es aún un mejor vaisnava, y está dotado de todas las buenas cualidades. Y alguien que, por su sola presencia, pueda hacer que otros canten el Nombre con devoción, es el vaisnava supremo. Ahora descríbeme exactamente todos los modos como las entidades vivientes siguen este nombre de Krsna”.

Juntando sus manos con respeto, con la garganta estrangulada y con lágrimas en los ojos, Hari Dâs Thâkura comenzó a hablar, dando primero una descripción del Nombre.

“El Santo Nombre es cintâmaòi, el objeto que concede todo lo que se desea. A los materialistas les concede dharma, kâma, artha y moksa; a los devotos, que no son fruitivos, les da el amor de Krsna puro y sin mezcla. El Nombre es ilimitado, sin principio y absolutamente consciente, inseparable de la conciencia superior, Krsna. Todo lo que esté en Krsna está en el Santo Nombre, porque los dos no son diferentes. El Nombre está situado espiritualmente, eternamente libre de la contaminación material, en un estado de bondad pura (suddha sattva), como Krsna. Aunque descienda al mundo material, el Nombre permanece puro y eterno; es la personificación de la Suprema Dulzura (râsa).

Como cualquier objeto, Krsna, la Realidad Absoluta, es conocido por cuatro características: Nombre, forma, cualidades y actividades.

Pero en el caso de Krsna, estos elementos son ilimitados. La Suprema Personalidad de Dios se expresa mediante estos cuatro elementos, que toman su existencia espiritual a través de la energía
sandhinî del Señor. Mediante estos elementos, Kèëòa atrae a todas las personas del universo y, como su Nombre no es diferente, sirve al mismo propósito.

Krsna y su Nombre no son diferentes, por lo que su Nombre y su forma tampoco se pueden separar. Si recordamos el Nombre de Krsna, también recibiremos la forma de Krsna.

En cuanto a las cualidades, Krsna tiene sesenta y cuatro cualidades en plenitud, las cuales están parcialmente repartidas entre sus avatâras, en sus guna-avatâras, Brahmâ y Siva; y hasta en número de sesenta, en Nârâyana. Pero el Nombre de Krsna tiene todas las cualidades eternas en absoluto, que se expanden en incontables números. Los pasatiempos del Señor tienen lugar en las olas de estas cualidades en los dhâmas del Señor, en Goloka, Vaikuntha y Vraja, siendo éstos absolutamente espirituales.

En la existencia espiritual, el Nombre, la forma, la actividad y la cualidad no son diferenciadas de la identidad real de la persona; pero por combinación con los elementos burdos, que no son conscientes, la entidad viviente cubierta (por dichos elementos burdos) conoce solamente los nombres, las cualidades, las formas y las actividades que están separadas unas de otras y de su ser real.
Para las entidades vivientes puras, el Nombre, la forma, las cualidades y las actividades son una cosa, pero al tomar refugio en un cuerpo material, la jîva distingue las diferencias.

Puesto que Krsna siempre está más allá del matiz material, todos estos elementos son eternamente partes de un inseparable principio. Sin embargo, entre estos cuatro elementos, mediante los cuales podemos conocer el Objeto (Krsna), nâma es el elemento primario, porque es mediante el Nombre como todas las características se pueden percibir plenamente.

Cuando entendemos la forma, las cualidades y las actividades del Señor refugiándonos en el Nombre, el Nombre es, entonces, aceptado como el vaisnava-dharma. El mismo Señor Caitanya admitió el hecho que mediante el canto del Nombre se pueden revelar todos los pasatiempos del Señor”.

Luego, Hari Dâs Thâkura consideró quién es un vaisnava:

“Se llama vaiëòava a aquella persona que sigue el Santo Nombre con fe e intención pura; y es llamada semi-vaisnava aquella persona que toma el Nombre, pero con la impureza de nâmâbhâsa.
Sin embargo, el semi-vaisnava, por la misericordia de Krsna se purifica gradualmente y, siguiendo el canto del Nombre puro, se convierte en un vaisnava puro.

En cualquier caso, la jîva debe seguir el Nombre, porque en el mundo material no hay nada comparable a ello. Es el tesoro último en el almacén de Krsna, puesto que contiene dentro de sí todo
el reino espiritual.

Las jîvas, partículas de espíritu, partes de Krsna, han entrado en ilusión en este mundo de la materia burda; y el Santo Nombre, que contiene todos los aspectos de Krsna, que contiene el absoluto poder de Krsna, ha entrado en el mundo, precisamente para liberar a las almas espirituales. Es necesario saber que, en el mundo, cualquier cosa diferente de la jîva y del Nombre es insustancial.

Los Nombres de Krsna son de dos clases: primario y secundario. Al tomar refugio en los nombres primarios, la entidad viviente recibe el supremo beneficio. Aquellos nombres que son partes del lîlâ trascendental del Señor se consideran nombres primarios.

Nombres tales como Govinda, Gopâla, Râma, Râdhânâtha, Hari, revelan los eternos lîlâs del Señor y al cantarlos, la entidad viviente logra la entrada en el mundo espiritual.

Los nombres secundarios son aquellos que describen las funciones del Señor. El creador, Paramâtmâ, Brahmân, son nombres de uso en karma y jñâna-kânda y dan elevación material y liberación. Puesto que tan sólo los principales nombres otorgan el amor por Dios, los devotos acogen solamente los principales nombres.

Así como hay diferentes tipos de nombres en tipos de efectos, así mismo hay diferentes maneras de cantar los Nombres con diferentes efectos. Por supuesto, las Escrituras declaran que si canta el nombre de Krsna una vez o escucha el nombre de Krsna una vez, bien sea de manera pura o impura, aún así, la jîva es liberada de las garras de la energía material. Sin embargo, se deben destacar los tipos de liberación y la velocidad de liberación. Si se canta el Nombre en nâmâbhâsa (impuramente) el beneficio vendrá lentamente, porque con el tiempo, se alcanzará el amor puro por Dios. El Nombre en âbhâsa es considerado todo auspicioso.

Mediante el proceso de cantar nâmâbhâsa, los pecados son destruidos gradualmente, hasta que el Nombre se escucha con pureza. En el estado de canto puro, el devoto realiza rápidamente el objetivo, el amor puro por Dios.

Existe también el caso de cantar o escuchar el Santo Nombre con más impureza que en nâmâbhâsa, situado a mayor distancia del Nombre puro. A mayor distancia, menor efecto del Nombre. Tal obstrucción o distancia del Nombre, donde el cantar produce poco o ningún efecto, se denomina aparâdha u ofensa. La obstrucción de vyavadhâna (separación) es una idea errónea, donde Krsna y Su Nombre son diferentes o separados. En otras palabras, la creencia de que la Verdad Absoluta no reside en el Nombre y que, por lo tanto, el canto del Nombre no puede llevarlo a uno a la suprema comprensión de la verdad, se denomina vyavadhâna o separación. Mientras persista esta creencia, el amor por Dios es imposible de alcanzar.

Además de la separación basada en los principios filosóficos, hay otro tipo de separación al cantar. Esta es la separación silábica de los Nombres de Krsna. Por ejemplo, si las sílabas ‘Ha’ y ‘ri’ se separan la una de la otra, mediante algunas otras sílabas, por esta separación silábica los efectos del Santo Nombre se eclipsan intensamente.

Esto es diferente de la pronunciación sin intención de la palabra ‘hârâm’ por el yavana, cuando se está muriendo, pues no hay separación de sílabas en esa expresión; por lo tanto se clasifica como nâmâbhâsa.

‘Ha’ y ‘ri’ separados por sílabas tienen mucho menor efecto. Entre los dos tipos de separación, la separación filosófica de los mâyâvâdîs es mucho más perjudicial para el progreso espiritual.

La creencia de que el Nombre no es todopoderoso y Absoluto es una gran perturbación para Kali yuga, y está en discordancia con la Escritura.

Por estas consideraciones podemos entender la naturaleza real del Santo Nombre, es decir, cantar y escuchar un Nombre principal de Krsna, desprovisto de nâmâbhâsa, aparâdha o de vyavadhâna (separación). Ese es el Nombre puro, suddha-nâma. Quienquiera que acepte y esté cantando ese Nombre puro es conocido como un vaisnava genuino, que puede estar en cualquiera de las tres categorías mencionadas al comienzo del capítulo. Debemos servir siempre a tal vaiëòava con alegría.

A fin de vencer el nâmâbhâsa y recibir el Nombre puro, la jîva debe servir al guru fidedigno con gran atención. Al hacer esto, los anarthas desaparecerán y el Nombre puro, dotado de toda la potencia espiritual, bailará en la lengua del devoto, quien entonces nunca dejará la corriente del dulce néctar que emana del Santo Nombre. La jîva cantará constantemente, enloquecida por la dulzura del Santo Nombre. Con gozo el Nombre bailará, la jîva bailará y el tesoro del amor por Dios bailará; el universo entero danzará y Mâyâ huirá.

Se han discutido los diferentes tipos de Nombres Santos. Ahora consideraremos quién tiene el derecho o adhikâri del Santo Nombre.

Cualquier ser humano, sin miras de consideraciones materiales, tales como clase, varna, nacimiento, sexo, edad o educación, tiene derecho a seguir el Santo Nombre, porque el Señor ha investido el Nombre con un poder trascendental, que sobrepasa todas las distinciones. Pero aunque todos tienen el derecho al Nombre, solamente los que han desarrollado fe en Krsna y en el Nombre, recibirán realmente abrigo del Nombre y lo cantarán seriamente.
Por consiguiente, cualquier ser humano tiene derecho al Nombre, y quién tenga fe se convierte en el practicante del Nombre.

En otras prácticas espirituales hay restricciones en el desarrollo, de acuerdo al momento, el lugar, la limpieza o el desaseo; pero al seguir el Nombre esto no se tiene en cuenta, porque el Nombre vence todas estas restricciones por la investidura de su poder.
Mientras que en los actos de caridad, sacrificio, baño, japa, etc., siempre hay consideraciones de tiempo, lugar o limpieza, al cantar el Santo Nombre de Krsna tan sólo se necesita la fe; y quién se
refugia en el Santo Nombre, en Kali yuga, alcanza la suprema perfección de la vida. La conclusión es que la entidad viviente de Kali yuga, situada en medio de mâyâ, debe seguir el Santo Nombre.

El practicante, el que acepta el Nombre, aunque desarrolle su práctica con las mínimas restricciones, debe aún ser cuidadoso para ejecutar todas las acciones favorables para el incremento de la devoción a Krsna, rechazar todas las acciones que obstaculizan la devoción a Krsna y sencillamente recordar el Nombre de Krsna constantemente, mientras pasa su vida en el mundo material.
Nunca deberá desviarse a las sendas de las acciones fruitivas, ni adorar a los semidioses; en cambio, deberá cantar el Nombre y servir a los devotos para alcanzar la meta de la vida, Krsna prema”.

Así, al concluir su explicación de cómo las jîvas deberán aceptar el Santo Nombre, Hari Dâs  Thâkur comenzó a llorar. Cayendo a los pies del Señor, los tomó y suplicó atracción por el Santo Nombre.

Para una persona que hace servicio devocional a los pies del uttama vaisnava, Hari Dâs Thâkura, el Santo Nombre, la trascendental piedra de toque que satisface todos los deseos, se convertirá en el centro de su vida.

viernes, 17 de octubre de 2014

HARINAMA CINTAMANI - Srila Bhaktivinoda Thakur - part 1

Capítulo 1
Las glorias del Santo Nombre

Todas las glorias a Gadâdhara y Gaurânga, a la vida de Jâhnavâ, Nityânanda Prabhu. Todas las glorias a Sîtâ y Advaita, a Srivâsa y a todos los devotos.


Srila Bhaktivinoda Thakura
En la orilla del océano de Nîlâcala, en el templo de Jagannâtha, reside Dâru-Brahman, la Suprema Personalidad de Dios en su forma de madera. Habiendo descendido misericordiosamente en esta adorable forma para liberar a las entidades vivientes del mundo material, Él concede el disfrute material y la liberación. En este mismo dhâma, a fin de entregar la buena fortuna a la humanidad y dar a conocer el dharma de Kali yuga, Srî Caitanya, la Suprema Personalidad de Dios en la forma de un sannyâsî, vino y estableció residencia en la casa de Kâsi Misra. Allí, junto con sus devotos, divulgó el amor de Dios a todos, justamente como un árbol de deseos da libremente los tesoros. Allí, el Señor tuvo gran cuidado de presentar las propias enseñanzas espirituales a las entidades vivientes. Lo hizo de modo que varios devotos explicaran los diferentes aspectos del servicio devocional, mientras
Él se sentaba y escuchaba con gran regocijo.

De esta manera, a través de la boca de Râmânanda Râya, Él enseñó el concepto de râsa, a través de la boca de Sârvabhauma, enseñó el principio real de la liberación, a través de Rûpa Gosvâmî, en Vrndâvana, enseñó los detalles del râsa, y por boca de Hari Dâs, enseñó las glorias absolutas del Santo Nombre.

Un día, después de haberse bañado en el océano, el Señor se encontró con Hari Dâs Thâkura, junto al árbol de siddha bakula y, con mente bienaventurada, inquirió a Hari Dâs sobre cómo las jîvas podrían liberarse fácilmente del mundo material.

Aferrándose a los pies del Señor, mientras su cuerpo se estremecía y las lágrimas vertían de sus ojos, Hari Dâs Thâkura habló con gran humildad:

“-¡Oh, Señor! Tu lîlâ es muy intenso, nada tengo. Tus pies de loto son mi única posesión. Por ninguna buena razón Tú hiciste esta pregunta a una persona tan inepta como yo. ¿Cuál puede ser el
resultado?

¡Oh Señor!, Tú eres Krsna mismo que ha descendido esta vez en Navadvîpa dhâma para liberar a las jîvas de Kali yuga. Allí esparces, misericordiosamente, Tus pasatiempos. Si Tú amablemente sitúas esos pasatiempos en mi corazón, seré feliz. Es por Tu gran misericordia que has revelado Tus ilimitados Nombres, cualidades, forma y pasatiempos en el mundo material, para que aun los pícaros ruines como yo puedan saborearlos.

Tú eres el Sol espiritual, y yo soy la partícula de esa luz; Tú eres el Señor, y yo soy tu eterno sirviente. El néctar de Tus pies de loto es mi fuente de felicidad; mi esperanza reside en el néctar de Tú Nombre.

Si soy una persona tan baja, ¿cómo sabré qué decir?, ¡oh Señor y maestro! Pero, debo obedecer Tu orden. Lo que salga de mi boca te lo presentaré alegremente, sin considerar las faltas”.

Krsna y sus energías

La Persona Suprema, absolutamente independiente, libre para actuar según su deseo, es Srî Krsna. Él existe como la Suprema Verdad, el uno sin segundo; pero, inconcebiblemente, está siempre acompañado de sus eternas energías. Estas energías nunca son independientes de Krsna, sino que más bien están íntimamente relacionadas con Él.

Esto está establecido en los mantras védicos: Krsna es la principal entidad consciente, y las energías son sus atributos; nunca pueden ser independientes. Krsna puede ser llamado Vibhu, el omnisciente,
omnipresente, omnipotente Maestro; y las manifestaciones de sus energías -todos los demás fenómenos existentes- pueden ser llamadas vaibhava, las opulentas expresiones de su existencia de hecho. Pero aun en medio de las ilimitadas, incontables energías expandidas a través del tiempo sin fin, Krsna permanece separado e independiente en su forma original. Es a través de estas energías (vaibhava del Vibhu) como se puede percibir la presencia del Señor.

Las manifestaciones de las energías de Krsna son de tres clases: cid-vaibhava, o manifestaciones espirituales que proceden de la energía espiritual de Krsna; acid-vaibhava, o el burdo o inconsciente
mundo material; y jîva, o incontables almas, pequeñas partículas de espíritu. Así lo establece la Escritura.

Cid-vaibhava

Se compone de las moradas de Krsna, tales como el ilimitado número de planetas Vaikuntha; los ilimitados Nombres de Krsna, tales como Govinda, Hari, etc.; las ilimitadas formas de Krsna, tales como la forma de dos manos que toca la flauta; las extraordinarias cualidades de Krsna, tales como darles afectuosamente la bienaventuranza a sus devotos; los pasatiempos de Krsna, tales como el râsa lîlâ de Vraja y las actividades de sankîrtana de Navadvîpa. Aunque estas actividades espirituales pueden descender al mundo material y ser visibles o perceptibles para las entidades vivientes, permanecen espiritualmente intactas a la influencia material. Todos estos elementos íntimamente relacionados con Visnu o Krsna son llamados visnupâda a lo largo de los Vedas. La palabra denota que los cit-vaibhava son inseparables del Señor Mismo. Los fenómenos espirituales son inseparables de la entidad espiritual primordial.

Por lo tanto, en el reino espiritual visnupada, los cambios que ocurren debido a las influencias de la energía material, Mâyâ, no están presentes. Ese reino es trascendental al cambio material y, como Visnu, el Señor mismo, es bondad pura, sin la más mínima mezcla de pasión o ignorancia, distinto a la condición del mundo material, Krsna y las expansiones plenarias de Visnu son todas de bondad pura. Así, ya sea en Goloka, Vaikuntha, en el océano causal o en el mundo material, estas personalidades permanecen sin ser afectadas, como el Señor de todos los semidioses y el Señor de Mâyâ.

Las formas de Visnu son los señores de Mâyâ en la bondad pura, y Brahmâ, Siva, etc., poseen bondad mezclada.

Acid-vaibhava

A través del río Virajâ, el límite de separación, opuesto a las formas de Visnu, los reinos espirituales, los pasatiempos espirituales y todas las otras manifestaciones espirituales, yace el reino, que no es espiritual, compuesto de los universos de catorce sistemas planetarios. Este reino, bajo el control de la energía ilusoria del Señor, es llamado Devî dhâma, la morada de mâyâ. Está compuesto de los cinco elementos materiales (tierra, agua, fuego, aire, éter), mente, inteligencia y ego falso, los cuales forman los cuerpos densos y sutiles de las entidades vivientes. Los siete sistemas planetarios superiores y los siete inferiores están todos contenidos dentro del acid-vaibhava, la manifestación no-espiritual de una de las energías del Señor.

Jîva-Vaibhava

Mientras la manifestación espiritual, cid-vaibhava, es el principio espiritual absoluto, y el acid-vaibhava o mundo material ilusorio es su sombra, las jîvas son partículas atómicas del elemento espiritual.

Porque las jîvas son espirituales en su carácter, también tienen algún grado de independencia y tienen la potencialidad de ilimitada bienaventuranza, que es natural al reino espiritual. Aquellas jîvas que se refugian en Krsna para alcanzar esa bienaventuranza, permanecen como almas liberadas eternamente asociadas con Krsna; pero cualquiera que, pensando en su propia felicidad egoístamente, desee entrar en la morada de la vecindad de mâyâ, se aparta de Krsna y toma un cuerpo material en el universo material. Habiendo caído en la rueda de fe de las actividades continuas, buenas o malas, con sus resultados, la jîva va errante a través de todo el universo, a veces en svarga, a veces en el infierno, tomando nacimiento con un cuerpo material para disfrutar de la vida en todas las ocho millones cuatrocientas mil especies de seres.

Pero como Tú eres el Señor, el controlador de todas las jîvas, y como las jîvas son Tus energías, Tú estás siempre pensando en su bienestar. Cualquier felicidad que una jîva pueda buscar, Tú amablemente la concedes. Por lo tanto, alguien que desea la felicidad transitoria en el mundo material, la logra sin dificultad por la misericordia del Señor. Todos los procesos para alcanzar esta
felicidad de gratificación sensual, tales como las normas de varna y âsrama, yajña, yoga, homa y vrata, llamados subha karma, actividades piadosas, son simplemente materiales, sin naturaleza trascendental espiritual en absoluto. Los resultados de estas prácticas, como la elevación a los planetas superiores y el goce sensual, son materiales y temporales. Así, en tales actividades, para satisfacer los sentidos temporales, el alma, la jîva, permanece insatisfecha.

El intento de realizar la felicidad ganando una situación temporal en un planeta superior es un grave error de la jîva.

Similarmente, el jñânî, por la misericordia de los devotos, puede desarrollar actividades de bhakti. El jñâna, mezclado con las actividades devocionales, también está clasificado como un sendero secundario del bhakti. Tal jñâni llega fácilmente al estado de fe en Krsna, y rápidamente puede proceder al servicio devocional absoluto.

Las jîvas sirvientes, deseando los perturbadores frutos del infierno del mundo material, rechazan a su maestro; pero Krsna, sabiendo lo que es mejor para su bienestar, los fuerza a dejar el disfrute (bhukti), de las actividades de karma, y la liberación (mukti), de las actividades del conocimiento (jñâna), y finalmente les concede el dulce fruto del bhakti, la devoción a Krsna. Es solamente la misericordia del Señor, Quien está hecho de misericordia pura, lo que coloca a las jîvas en un sendero secundario que permite a la jîva llenar su deseo material durante algún tiempo, pero simultáneamente le da la fe en el proceso del bhakti. Si no fuera por la misericordia del Señor, ¿cómo podrían las entidades vivientes llegar alguna vez a ser puras y entrar a su posición de felicidad en
el reino espiritual?

En el Satya yuga el Señor entregó el proceso de meditación mediante el cual los rsis se purificaron. Al lograr la purificación, el Señor les otorgó el tesoro del bhakti. Similarmente, en Tetrâ yuga, el Señor dispuso la purificación mediante la realización de sacrificios, y en Dvâpara yuga el Señor otorgó la adoración del templo para purificación, como senderos conducentes al bhakti. Pero, al ver el lastimoso estado de las jîvas en Kali yuga, el Señor suspendió la esperanza en los procesos de karma, jñâna y yoga.

En Kali yuga, problemas como la corta vida, las muchas enfermedades, la inteligencia y fortaleza menguadas, afligen a las jîvas; por lo tanto, los senderos secundarios de karma y jñâna (prácticas
de varnasrama, sânkhya, yoga y jñâna), mezclados con algunas actividades devocionales, son demasiado estrechos y obstructivos. El único resultado de estos senderos en Kali yuga es la desviación de la senda del bhakti. Entonces, si se siguen estas sendas con la esperanza de éxito en Kali yuga, la vida simplemente resultará difícil para las jîvas.

El sendero Supremo: Bhakti y el Santo Nombre

El Señor, pensando en el bienestar de las jîvas en Kali yuga, descendió con su Santo Nombre y predicó el sendero para Kali yuga: el proceso de Nâma sankîrtana; mediante el cual, la jîva puede realizar directamente el Supremo tesoro de Krsna prema, la felicidad real, que es llamado el sendero superior o mayor, en distinción de los senderos secundarios de karma y jñâna. Este proceso
consiste en que la jîva cante y recuerde el Nombre del Señor constantemente. Cuando la jîva impura sigue el proceso de bhakti para su purificación, está desarrollando sâdhana bhakti, servicio devocional en práctica. En el momento en que su práctica alcanza la pureza y la perfección (sâdhya), en otras palabras, cuando la jîva realiza prema bhakti, las actividades de sâdhana bhakti (escuchar y cantar los nombres del Señor, etc.) permanecen como las actividades de prema bhakti.

Las principales actividades del servicio devocional son eternas y en el estado perfecto de prema, el medio (sâdhana) y el fin (sâdhya), o el método (upâya) y lo que se ha de obtener por el método
(upeya), no se diferencian. Así, no hay barreras u obstáculos entre la vida y las actividades durante el entrenamiento y el estado perfecto. El Santo Nombre permanece constante en ambos casos, permitiéndole a la jîva alcanzar fácilmente la trascendencia del mundo material.

Hari Dâs Thâkura continuó: “Soy tan sólo una persona caída y vil, tan absorta en los objetos de los sentidos. Al ser tan tonto, ni siquiera seguí Tu Nombre. ¡Oh Señor!”

Con lágrimas que fluían incesantemente de sus ojos, Hari Dâs Thâkura, la encarnación de Brahmâ, cayó sin aliento a los pies del Señor.

Srîla Bhaktivinoda Thâkur predica que quienquiera que pueda refugiarse en el Señor, en los devotos del Señor y en el servicio devocional, recibe los efectos totales del Santo Nombre, la piedra de toque que satisface todos los deseos. En ese momento, el Nombre se convierte en el centro de su existencia.

SRIMAD BHAGAVATAM - Vyasadeva - Primer Canto - part 6

PRIMER CANTO

CAPÍTULO 11

SB 1.11.1 — Sūta Gosvāmī dijo: Al llegar a la frontera de Su muy próspera metrópoli, conocida como el país de los Ānartas (Dvārakā), el Señor hizo sonar Su auspiciosa caracola, anunciando Su arribo y aparentemente calmando el abatimiento de los habitantes.
SB 1.11.2 — La blanca y abultada caracola, empuñada por la mano del Señor Kṛṣṇa y sonada por Él, pareció enrojecer con el contacto de Sus labios trascendentales. Daba la impresión de que un cisne blanco estuviera jugando entre los tallos de unas flores de loto rojas.
SB 1.11.3 — Los ciudadanos de Dvārakā, al oír ese sonido que en el mundo material amenaza al temor personificado, comenzaron a correr hacia el Señor rápidamente, tan sólo para tener una muy anhelada audiencia con Él, quien es el protector de todos los devotos.
SB 1.11.4-5 — Los ciudadanos llegaron ante el Señor con sus respectivos obsequios, y se los ofrecieron al plenamente satisfecho y autosuficiente, quien, incesantemente y mediante Su propia potencia, les provee de todo a los demás. Esos obsequios eran como ofrecerle una lámpara al Sol. Aun así, para recibir al Señor los ciudadanos comenzaron a hablar con un lenguaje extático, tal como los pupilos le dan la bienvenida a su tutor y padre.
SB 1.11.6 — Los ciudadanos dijeron: ¡Oh, Señor!, Tú eres adorado por todos los semidioses, tales como Brahmā, los cuatro Sanas e incluso el rey del cielo. Tú eres el reposo final de aquellos que verdaderamente están aspirando a alcanzar el máximo beneficio de la vida. Tú eres el trascendental Señor Supremo, y el ineludible factor tiempo no puede ejercer su influencia sobre Ti.
SB 1.11.7 — ¡Oh, creador del universo!, Tú eres nuestra madre, bienqueriente, Señor, padre, maestro espiritual y Deidad venerable. Por seguir Tus pasos hemos logrado el éxito en todos los aspectos. Así pues, rogamos que continúes bendiciéndonos con Tu misericordia.
SB 1.11.8 — ¡Oh!, es nuestra buena suerte que hoy estemos de nuevo bajo Tu protección con Tu presencia, pues Vuestra Señoría rara vez visita ni siquiera a los ciudadanos del cielo. Ahora nos es posible mirar Tu cara sonriente, que está llena de miradas afectuosas. Ahora podemos ver Tu forma trascendental, llena de todo lo auspicioso.
SB 1.11.9 — ¡Oh, Señor de los ojos de loto!, cuando quiera que te vas a Mathurā, Vṛṇdāvana o Hastināpura a reunirte con Tus amigos y parientes, cada instante de Tu ausencia parecer ser un millón de años. ¡Oh, Tú, el infalible!, en esos momentos nuestros ojos se vuelven inútiles, como si estuvieran privados del Sol.
SB 1.11.10 — ¡Oh, amo!, si vives todo el tiempo en el exterior, no podremos entonces mirar Tu atractiva cara, cuyas sonrisas vencen todos nuestros sufrimientos. ¿Cómo podremos existir sin Tu presencia?Al oír sus palabras, el Señor, quien es muy bondadoso con los ciudadanos y los devotos, entró en la ciudad de Dvārakā, y agradeció todos sus saludos lanzándoles Su trascendental mirada.
SB 1.11.11 — Así como a Bhogavatī, la capital de Nāgaloka, la protegen los Nāgas, así mismo a Dvārakā la protegían los descendientes de Vṛṣṇi - Bhoja, Madhu, Daśārha, Arha, Kukura, Andhaka, etc. - , que eran todos tan fuertes como el Señor Kṛṣṇa.
SB 1.11.12 — La ciudad de Dvārakā Purī estaba repleta de las opulencias de todas las estaciones. Había ermitas, huertos, jardines de flores, parques, y estanques de agua en los que las flores de loto brotaban por todas partes.
SB 1.11.13 — La entrada de la ciudad, las puertas de las casas y los arcos festoneados que había a lo largo de los caminos, estaban todos bellamente decorados con símbolos festivos, tales como matas de plátano y hojas de mango, todo para darle la bienvenida al Señor. Banderas, guirnaldas y letreros y lemas pintados, se combinaban todos para proteger de la luz del Sol.
SB 1.11.14 — Las carreteras, vías subterráneas, callejuelas, mercados y lugares públicos de reunión se limpiaron todos a fondo, y luego se humedecieron con agua perfumada. Y para darle la bienvenida al Señor, por todas partes se esparcieron frutas, flores y semillas enteras.
SB 1.11.15 — En todas y cada una de las puertas de las residencias se exhibían cosas auspiciosas, tales como cuajada, frutas enteras, caña de azúcar y vasijas llenas de agua, junto con artículos para la adoración, incienso y velas.
SB 1.11.16-17 — Al oír que el muy querido Kṛṣṇa se estaba acercando a Dvārakā-dhāma, el magnánimo Vasudeva, Akrūra, Ugrasena, Balarāma (el sobrehumanamente poderoso), Pradyumna, Cārudeṣṇa y Sāmba, el hijo de Jāmbavatī, todos extremadamente felices, dejaron de descansar y de comer, y abandonaron sus asientos.
SB 1.11.18 — Ellos se apresuraron hacia el Señor en cuadrigas en las que iban brāhmaṇas que llevaban flores. Precediéndolos había elefantes, símbolos de buena fortuna. Se hicieron sonar caracolas y cornetas, y se cantaron himnos védicos. De ese modo ofrecieron sus respetos, que estaban saturados de afecto.
SB 1.11.19 — Al mismo tiempo, muchos cientos de prostitutas bien conocidas comenzaron a desplazarse en diversos vehículos. Todas estaban muy ansiosas de encontrarse con el Señor, y sus hermosas caras estaban adornadas con pendientes deslumbrantes, que realzaban la belleza de sus frentes.
SB 1.11.20 — Expertos dramaturgos, artistas, bailarines, cantantes, historiadores, genealogistas y eruditos oradores dieron todos sus respectivas contribuciones, inspirados por los pasatiempos sobrehumanos del Señor. De ese modo prosiguieron sin cesar.
SB 1.11.21 — El Señor Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, se acercó a ellos, y les ofreció el debido honor y respeto a todos y cada uno de los amigos, parientes y ciudadanos, y a todos los demás que fueron a recibirlo y darle la bienvenida.
SB 1.11.22 — El Todopoderoso Señor saludó a todos los presentes inclinando la cabeza, intercambiando saludos, abrazando, estrechando manos, mirando y sonriendo, dando garantías y otorgando bendiciones, incluso a los de más bajo rango.
SB 1.11.23 — Luego, el Señor entró personalmente en la ciudad, acompañado por parientes mayores, brhmaṇas inválidos y las esposas de éstos, todos ellos ofreciendo bendiciones y cantando las glorias de Él. Otros también alababan las glorias del Señor.
SB 1.11.24 — Cuando el Señor Kṛṣṇa pasó por los caminos públicos, todas las damas de las familias respetables de Dvārakā subieron a las azoteas de sus palacios, tan sólo para poder mirar al Señor. Ellas consideraban que ése era el más grande de los festivales.
SB 1.11.25 — Los habitantes de Dvārakā acostumbraban mirar regularmente a la fuente de toda belleza, el infalible Señor, más, aun así, nunca se saciaban.
SB 1.11.26 — El pecho del Señor es la morada de la diosa de la fortuna. Su cara cual luna es el recipiente del que beben los ojos que anhelan todo lo hermoso. Sus brazos son los lugares de reposo de los semidioses administradores. Y Sus pies de loto son el refugio de los devotos puros, que nunca hablan ni cantan acerca de nada más que no sea de Su Señoría.
SB 1.11.27 — Mientras el Señor desfilaba por el camino público de Dvārakā, una sombrilla blanca le protegía la cabeza de los rayos del Sol. Blancos abanicos cāmara se movían en semicírculos, y lluvias de flores caían sobre el camino. Su ropa amarilla y Sus guirnaldas de flores hacían ver como si una nube oscura estuviera rodeada simultáneamente por el Sol, la Luna, el relámpago y el arco iris.
SB 1.11.28 — Después de que el Señor entró en la casa de Su padre, las madres presentes lo abrazaron, y Él les ofreció Sus reverencias poniendo la cabeza a los pies de ellas. Las madres estaban encabezadas por Devakī (Su verdadera madre).
SB 1.11.29 — Las madres, después de abrazar a su hijo, lo sentaron en sus regazos. Debido al afecto puro, comenzó a manar leche de sus pechos. Ellas estaban rebosantes de alegría, y las lágrimas de sus ojos mojaron al Señor.
SB 1.11.30 — Después, el Señor entró en Sus palacios, que eran perfectos en grado sumo. Sus esposas vivían en ellos, y el número de ellas ascendía a más de dieciséis mil.
SB 1.11.31 — Las reinas del Señor Śrī Kṛṣṇa se regocijaron internamente, al ver a su esposo en casa después de un largo período en el exterior. Las reinas se levantaron de inmediato, dejando sus asientos y meditaciones. Siguiendo la costumbre social, se cubrieron la cara con recato, y miraron tímidamente.
SB 1.11.32 — El éxtasis era tan fuerte e insuperable, que, primero, las tímidas reinas abrazaron al Señor en lo más recóndito de sus corazones. Luego, lo abrazaron con la vista, y después enviaron a sus hijos a que lo abrazaran (lo cual es igual que un abrazo personal). Pero, ¡oh, tú, el principal entre los Bhṛgus!, aunque trataron de reprimir sus sentimientos, derramaron lágrimas sin advertirlo.
SB 1.11.33 — Si bien el Señor Śrī Kṛṣṇa estaba constantemente a su lado, así como también exclusivamente a solas con ellas, los pies de Él les parecían cada vez más nuevos. La diosa de la fortuna, aunque siempre inquieta y en movimiento por naturaleza, no pudo abandonar los pies del Señor. ¿Qué mujer puede, entonces, desapegarse de esos pies, una vez que se ha refugiado en ellos?
SB 1.11.34 — El Señor se tranquilizó después de matar a esos reyes que eran una carga para la Tierra. Ellos estaban engreídos de su fuerza militar, sus caballos, elefantes, cuadrigas, infantería, etc. Él Mismo no participó en la lucha, sino que simplemente creó la hostilidad entre los poderosos administradores, y éstos lucharon entre sí. Él fue como el viento, el cual causa la fricción entre los bambúes, y origina así un incendio.
SB 1.11.35 — Esa Suprema Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, por Su misericordia sin causa, apareció en este planeta mediante Su potencia interna, y disfrutó entre mujeres aptas, como si estuviera participando en asuntos mundanos.
SB 1.11.36 — Aunque las hermosas sonrisas y miradas furtivas de las reinas eran todas inmaculadas y apasionantes, aunque ellas podían conquistar al propio Cupido y hacerlo abandonar su arco por la frustración, y aunque hasta el tolerante Śiva podía ser víctima de ellas, aun así, pese a todos sus atractivos y actos mágicos, no pudieron agitarle los sentidos al Señor.
SB 1.11.37 — Las almas condicionadas comunes y los materialistas especulan que el Señor es una de ellas. Debido a la ignorancia, creen que al Señor lo afecta la materia, aunque Él está desapegado.
SB 1.11.38 — He aquí la divinidad de la Personalidad de Dios: A Él no lo afectan las cualidades de la naturaleza material, aun a pesar de que está en contacto con ellas. De igual manera, las cualidades materiales no llegan a influenciar a los devotos que se han refugiado en el Señor.
SB 1.11.39 — Las sencillas y delicadas mujeres creían verdaderamente que el Señor Śrī Kṛṣṇa, su amado esposo, las seguía y estaba dominado por ellas. Ellas ignoraban el alcance de las glorias de su esposo, de la misma manera en que los ateos ignoran que Él es el controlador supremo.


CAPÍTULO 12

SB 1.12.1 — El sabio Śaunaka dijo: La fatal e invencible arma brahmāstra lanzada por Aśvatthāmā arruinó el vientre de Uttarā, la madre de Mahārāja Parīkṣit. Pero el Señor Supremo salvó a este último.
SB 1.12.2 — ¿Cómo nació en ese vientre el gran emperador Parīkṣit, quien era un devoto notable y sumamente inteligente? ¿Cómo ocurrió su muerte, y qué logró después de ella?
SB 1.12.3 — Con sumo respeto, todos nosotros queremos oír hablar de él (Mahārāja Parīkṣit), a quien Śukadeva Gosvāmī le impartió conocimiento trascendental. Por favor, habla acerca de eso.
SB 1.12.4 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: Durante su reinado, el emperador Yudhiṣṭhira administró de un modo generoso para con todos. Él era exactamente igual que su padre. Él no tenía ninguna ambición personal y estaba exento de toda clase de complacencia de los sentidos, por su continuo servicio a los pies de loto de Señor Śrī Kṛṣṇa.
SB 1.12.5 — Incluso hasta los planetas celestiales llegaron las noticias acerca de las posesiones mundanas de Mahārāja Yudhiṣṭhira, los sacrificios mediante los cuales llegaría a un mejor destino, su reina, sus leales hermanos, sus extensas tierras, su soberanía en el planeta Tierra, y su fama, etc.
SB 1.12.6 — ¡Oh, brāhmaṇas!, la opulencia del Rey era tan encantadora, que los ciudadanos del cielo la ambicionaban. Pero como él estaba absorto en el servicio del Señor, nada fuera de ese servicio podía satisfacerlo.
SB 1.12.7 — ¡Oh, hijo de Bhṛgu (Śaunaka), cuando el niño Parīkṣit, el gran guerrero, se hallaba en el vientre de su madre, Uttarā, y estaba sufriendo a causa del abrasador calor del brahmāstra (lanzado por Aśvatthāmā), pudo observar al Señor Supremo que se dirigía hacia él.
SB 1.12.8 — Él (el Señor) era sólo del tamaño del pulgar, pero era trascendental por completo. Tenía el cuerpo muy hermoso, negruzco e infalible, y llevaba puesta una ropa de un amarillo brillante y un yelmo de un dorado encendido. Fue así que el niño lo vio.
SB 1.12.9 — El Señor estaba adornado con cuatro manos, pendientes de oro fundido, y ojos furiosos, rojos como la sangre. Mientras se movía de un lado a otro, Su maza giraba constantemente a Su alrededor, como una estrella fugaz.
SB 1.12.10 — Así pues, el Señor estaba dedicado a dispersar la radiación del brahmāstra, tal como el Sol evapora una gota de rocío. El niño lo observaba, y pensó en quién era el Señor.
SB 1.12.11 — Mientras era así observado por el niño, el Supremo Señor y Personalidad de Dios, la Superalma de todos y el protector de los justos, quien se extiende por todas las direcciones y a quien el tiempo y el espacio no lo limitan, desapareció de súbito.
SB 1.12.12 — Luego, después de que todos los signos buenos del Zodíaco evolucionaron gradualmente, nació el heredero legítimo de Pāṇḍu, quien sería tan valiente como él.
SB 1.12.13 — El rey Yudhiṣṭhira, quien estaba muy satisfecho con el nacimiento de Mahārāja Parīkṣit, hizo que se ejecutara el proceso purificatorio del nacimiento. Eruditos brāhmaṇas, encabezados por Dhaumya y Kṛpa, recitaron himnos auspiciosos.
SB 1.12.14 — Ante el nacimiento de un hijo, el Rey, que sabía cómo, dónde y cuándo se debía dar caridad, les dio a los brāhmaṇas oro, tierras, aldeas, elefantes, caballos y buenos granos alimenticios.
SB 1.12.15 — Los eruditos brāhmaṇas, que estaban muy satisfechos con las caridades del Rey, se dirigieron a él llamándolo el principal de los Purus, y le informaron que su hijo se hallaba sin duda en la línea de descendencia de los Purus.
SB 1.12.16 — Los brāhmaṇas dijeron: El todopoderoso u omnipresente Señor Viṣṇu, la Personalidad de Dios, a fin de complacerte, ha restituido a este inmaculado hijo. Él fue salvado cuando estaba condenado a ser destruido por una intolerable arma sobrenatural.
SB 1.12.17 — Por esa razón, este niño será bien conocido en mundo como “aquel que está protegido por la Personalidad de Dios”. ¡Oh, tú, el muy afortunado!, no hay duda alguna de que este niño se convertirá en un devoto de primera y que poseerá todas las buenas cualidades.
SB 1.12.18 — El buen Rey (Yudhiṣṭhira) preguntó: ¡Oh, grandes almas!, ¿será él un rey tan santo, tan piadoso en su mismo nombre y tan famoso y glorificado por sus logros, como otros que aparecieron en esta gran familia real?
SB 1.12.19 — Los eruditos brāhmaṇas dijeron: ¡Oh, hijo de Pṛthā!, este niño será tal como el rey Ikṣvāku, el hijo de Manu, en lo referente a mantener a todos los que han nacido. Y en lo que respecta a los principios brahmínicos, especialmente a ser fiel a su promesa, será tal como Rāma, la Personalidad de Dios, el hijo de Mahārāja Daśaratha.
SB 1.12.20 — Este niño será un munífico dador de caridad y protector de los rendidos, como el famoso rey Śibi del país de Uśīnara. Y él expandirá el nombre y la fama de su familia, tal como Bharata, el hijo de Mahārāja Duṣyanta.
SB 1.12.21 — Entre los grandes arqueros, este niño será igual que Arjuna. Él será tan irresistible como el fuego, y tan insuperable como el océano.
SB 1.12.22 — Este niño será tan fuerte como un león, y será un refugio tan digno como los montes Himalayas. Él será tan condescendiente como la Tierra, y tan tolerante como sus padres.
SB 1.12.23 — Este niño será como su abuelo Yudhiṣṭhira o como Brahmā en ecuanimidad mental. Será munífico como Śiva, el señor de la colina Kailāsa, y será el refugio de todos, tal como la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, quien incluso es el refugio de la diosa de la fortuna.
SB 1.12.24 — Est niño será casi igual que el Señor Śrī Kṛṣṇa, por el hecho de seguir Sus pasos. En magnanimidad, logrará la grandeza del rey Rantideva. Y en religión, será como Mahārāja Yayāti.
SB 1.12.25 — Este niño tendrá la paciencia de Bali Mahārāja, y será un devoto del Señor Kṛṣṇa tan fiel como Prahlāda Mahārāja, un ejecutor de muchos sacrificios Aśvamedha (de caballos) y un seguidor de los hombres mayores y experimentados.
SB 1.12.26 — Este niño será el padre de reyes que serán como sabios. En aras de la paz del mundo y por el bien de la religión, será el castigador de los arribistas y de los pendencieros.
SB 1.12.27 — Después de oír hablar de su muerte que ocurriría por la mordida de una serpiente alada enviada por el hijo de un brhmaṇa, se liberará de todo apego material y se entregará a la Personalidad de Dios, refugiándose en Él.
SB 1.12.28 — Después de hacerle preguntas acerca del conocimiento correcto del yo al hijo de Vyāsadeva - el cual será un gran filósofo - , renunciará a todos los apegos materiales y logrará tener una vida libre de temores.
SB 1.12.29 — De ese modo, aquellos que eran expertos en el conocimiento astrológico y en la ejecución de la ceremonia natal, instruyeron al rey Yudhiṣṭhira en lo referente a la futura historia de su hijo. Luego, habiendo sido remunerados suntuosamente, todo regresaron a sus respectivos hogares.
SB 1.12.30 — Así pues, su hijo se volvería famoso en el mundo con el nombre de Parīkṣit (el examinador), porque llegaría a examinar a todos los seres humanos, en su búsqueda de aquella personalidad que vio antes de nacer. De ese modo, llegaría a contemplar al Señor constantemente.
SB 1.12.31 — Así como en su quincena creciente la Luna se desarrolla día tras día, así mismo el príncipe real (Parīkṣit) muy pronto se desarrolló esplendorosamente, bajo el cuidado y las facilidades plenas que le dieron sus abuelos tutores.
SB 1.12.32 — Justo en ese entonces, el rey Yudhiṣṭhira estaba considerando ejecutar un sacrificio de caballo, para liberarse de los pecados en que incurrió al pelear con parientes. Pero él comenzó a preocuparse por conseguir algunas riquezas, pues no había fondos sobrantes fuera del de las multas y la recaudación de impuestos.
SB 1.12.33 — Entendiendo los sinceros deseos del Rey, sus hermanos, tal como se lo aconsejó el infalible Señor Kṛṣṇa, recogieron suficientes riquezas en el Norte (dejadas por el rey Marutta).
SB 1.12.34 — Mediante esas riquezas, el Rey pudo procurar los ingredientes para tres sacrificios de caballo. De esa manera, el piadoso rey Yudhiṣṭhira, que se hallaba muy temeroso después de la Batalla de Kurukṣetra, complació al Señor Hari, la Personalidad de Dios.
SB 1.12.35 — El Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, siendo invitado a los sacrificios por Mahārāja Yudhiṣṭhira, se encargó de que fueran ejecutados por brāhmaṇas aptos (nacidos por segunda vez). Después de eso y para placer de los parientes, el Señor se quedó ahí por unos cuantos meses.
SB 1.12.36  — ¡Oh, Śaunaka!, después, el Señor, habiéndose despedido del rey Yudhiṭhira, Draupadī y otros parientes, partió para la ciudad de Dvārakā, acompañado por Arjuna y otros miembros de la dinastía Yadu.


Fuente: versión y traducción de A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada
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