TATVAMASI "Tú eres eso" - AHAM BRAHMASMI " Yo soy Brahman" - AYAMATMA BRAHMAN "Este Yo es Brahman" - PRAJÑANAM BRAHMAN "La Conciencia es Brahman" - SATCHIDANANDAM BRAHMAN "La eterna existencia, la conciencia eterna, la eterna paz es Brahman".
"Mi enseñanza no es una filosofía. Es el resultado de experiencia directa. Mi enseñanza es un medio de practicar, no algo a lo que aferrarse o motivo de adoración. Mi enseñanza es como una balsa que permite cruzar el río. Sólo un tonto llevaría la balsa de vuelta después de haber llegado y alcanzado la otra orilla de la liberación. " - Buddha
"Los grandes sabios no se identifican con ninguna religión o credo particular. Están por encima de ese tipo de distinciones. Ellos pertenecen a toda la humanidad." - Swami Rama

"Sirve, ama, da, purifícate, medita y realízate. Sé bueno, haz el bien, sé amable y compasivo. Pregúntate: ¿Quién soy yo? Conoce el Ser y sé libre." - Sri Swami Sivananda Maharaj

"No te quedes sentado en forma ociosa. Sabe que tú eres Divino en tu naturaleza esencial. Tú no has venido aquí a llorar y a lamentarte. Afirma tu Divina naturaleza. Despierta! Levántate! Tú eres un peregrino en el sendero de la Verdad." - Swami Chidananda
Si hay una constante en todas las fuentes de yoga, esa es su insistencia en el carácter “secreto” de su enseñanza. El secretismo es la forma de salvaguardar la transmisión íntegra y protegerla de contaminaciones externas. Aunque actualmente el acceso a todo tipo de información es libre, rápido y cómodo, el carácter secreto del yoga sigue estando vigente. Cabe distinguir entre “información”, a la cual se puede acceder de manera casi ilimitada, y “conocimiento”, cuyo acceso está tan restringido hoy como siempre lo ha estado. En la tradición india, el conocimiento es un bien que se merece y conquista, no un derecho que tienen todos los hombres por igual, a modo de como se entiende en el mundo moderno. Tradicionalmente, el acceso a los textos clásicos estaba restringido a iniciados en yoga, principalmente porque su comprensión dependía directamente de su práctica. De esta forma, se evitaban malas lecturas manteniendo la escritura en secreto. Actualmente, casi todo el mundo puede tener acceso a la lectura de estas obras o a alguna de sus traducciones. Sin embargo, de todos los que tendrían acceso a la lectura, verdaderamente muy pocos se interesarán por las obras, y de esos, otros pocos las leerán. De esos escasos lectores, alguno será practicante de yoga. Y de esos practicantes, quizá alguno llegue a comprender su contenido. De esta manera, se puede entender que la restricción de este tipo de textos sigue siendo la misma que cuando fueron redactados por primera vez. La única diferencia es que tradicionalmente se evitaban las lecturas inapropiadas a través del secretismo, y en el mundo moderno, el libre acceso a la información propicia que algunos confundan “información” con “conocimiento”. Más allá de esas distinciones, el conocimiento verdadero sigue estando protegido como siempre lo estuvo. - José A. Offroy

miércoles, 17 de diciembre de 2014

JAIVA DHARMA - Srila Bhaktivinoda Thakura - part 3

El dharma causal es imperfecto, inconsistente, efímero y ha sido adulterado.
En la asamblea de las personas espiritualmente iluminadas, cualquiera está en la posición de realizar el significado de las palabras de los Shāstras. Así que no es necesario que explique el significado
de los textos del Bhāgavatam. Sin embargo, me gustaría añadir que la disposición del varna (clase social) y el āśrama (clase espiritual) son las bases para llevar una vida de obediencia para con los mandatos de Dios. La irreligión prevalece en una nación proporcionalmente a la ausencia de esta organización de varna y āśrama.

Consideremos la naturaleza y aplicación de los términos nitya y naimittika con respecto al karma. Si analizamos el significado profundo de los Shāstras, no podemos resistirnos ante la conclusión de
que estos términos en su aplicación al karma no son utilizados en el sentido espiritual. Más bien se utilizan con referencia al karma en una connotación transferida o mundana. Los términos nitya dharma (deber eterno), nitya karma (actividad eterna), nitya satya (verdad eterna), solo pueden ser utilizados en forma apropiada y única, con referencia a la condición espiritual pura del alma. Por lo tanto, cuando el término nitya es utilizado con referencia al karma (actividad material) como medio para un fin, debemos comprender que el karma es apenas indicativo de la verdad eterna en este mundo, y es llamado nitya, únicamente con base a tal referencia, ya que el karma nunca es nitya o eterno. Sólo cuando el karma a través del método de karma-yoga es utilizado en la búsqueda del jñana, y este a su vez se encamina hacia el bhakti, entonces al karma y al jñana se les considera como nitya en un sentido de transferencia. Cuando un brāhmana lleva a cabo adoración tres veces al día, a esta se le llama Nitra karma solo por ser un mandato védico establecido como medio para alcanzar la realización de nuestra función eterna, y no porque en sí misma sea nitya, sino para regular las actividades de nuestro cuerpo físico; distando mucho de la actividad bhakti que sí es eterna. Tal aplicación es conocida como upacara.

Krishna prema es en realidad la única función eterna del alma. Su naturaleza ontológica puede ser establecida como la actividad del principio puro cognoscitivo. Aquellas actividades que se utilizan
para obtener la realización de la función espiritual, son ejecutadas para alcanzar el mismo fin. Por lo tanto, no existen discrepancias al prescribirse como eternas en este sentido. Pero desde el punto de
vista absoluto es mejor denominarlas a estas como naimittika en vez de nitya. La distinción entre nitya y naimittika como es aplicada a diferentes variedades del mismo karma, es para su conveniencia, y no tiene una significación eterna.

En consideración respecto a la verdadera entidad de las cosas, el ejercicio del principio cognoscitivo sin mezcla es admisible por ser la única función natural eterna del alma individual. Cualquier otra
función es accidental. El varna āśrama (los deberes de la organización social y espiritual), el astanga yoga (el proceso óctuple del yoga), el astanga jñana (el sendero del conocimiento material) y la tapasya (el ascetismo), son todas funciones accidentales. No habría necesidad de todas estas funciones si el alma individual no se encontrara atrapada por Māyā. Debido a esta cautividad en Māyā, el estado infatuado que se produce es en sí mismo una causa accidental. Todas estas funciones producto de ese accidente (cautividad), se han convertido en deberes para el alma que desde el punto de vista absoluto, son en su totalidad accidentales.

La condición superior de un brāhmana, sus actividades fruitivas, como las prácticas rituales de adoración diaria y plegarias, junto con la aceptación de la orden monástica de sannyāsῑ, son todas funciones accidentales y naturales. Estos deberes son considerados en gran estima por los dharma Shāstras (códigos de deberes sociales), y son las más de las veces consistentes en los estados apropiados del discipulado espiritual. Sin embargo, no se les puede equiparar desde el punto de vista de la fe como en igualdad con la función espiritual eterna. El Bhāgavatam menciona: “Incluso un candala que se alimenta de los despojos de los perros es mejor que un brāhmana que aun cuando posee las doce buenas cualidades, experimenta aversión al servicio de los pies de loto de Śrῑ Krishna.

Esto es porque si la mente, las palabras, actividades y el uso que una persona le da a su dinero, están dedicados a Śrῑ Krishna, por ello se santifica tanto su familia como su vida, mientras que un brāhmana aunque posea inmenso honor dentro de la sociedad puede no llevar a cabo las actividades de servicio antes mencionadas debido a su aversión a Śrῑ Krishna”.

Un brāhmana se distingue por encima de las otras órdenes, por poseer las siguientes doce buenas cualidades, las cuales son: la veracidad, el control de los sentidos, la austeridad, la ausencia de malicia, la paciencia, la carencia de envidia, el ofrecimiento de sacrificios y de caridad, constancia, estudio de los Vedas y la ejecución de trabajos piadosos solemnes. Un brāhmana que posee estas doce buenas cualidades, ciertamente atrae la reverencia de todas las personas en este mundo. Pero sin importar que posea todas estas cualidades, si sucede que no tiene una aptitud devocional por Śrῑ Krishna el todo atractivo Señor Supremo, entonces incluso a un comedor de perros o candala se le debe considerar superior a él en todo sentido, si es que posee la inclinación para servir a Śrῑ Krishna.

El verdadero significado de este slōka, establece que sin importar el nacimiento de una persona dentro de una familia candala, si esta se dedica al cultivo de su naturaleza espiritual, la cual es la función eterna de todas las almas puras (jῑvas), a través de la purificación obtenida con la constante asociación de los sadhus (santos), por esto, se le considera superior a un brāhmana que aun cuando haya nacido en una familia piadosa asidua practicante de las funciones accidentales prescritas, no practica la función eterna de cultivar su naturaleza espiritual pura.

En este mundo se encuentran dos tipos de personas: aquellas en las cuales el sentido de lo correcto y lo incorrecto se ha despertado a la actividad, y aquellas en las cuales este sentido se encuentra dormido. Se puede decir que el mundo está casi lleno de esta última clase. Las personas cuyo juicio ético se encuentra dormido, consideran que la adoración diaria y las plegarias que son deberes apropiados para los que poseen la disposición de los brāhmanas, es también, entre otras funciones, la más elevada que ejecutan este tipo de personas. Las personas en las cuales el sentido moral se ha
despertado en forma apropiada hasta el estado de actividad, son también conocidas como vaishnavas.

La conducta de los vaishnavas debe presentar necesariamente puntos de diferencia con la conducta de las personas cuyo sentido acerca de lo correcto y lo incorrecto se encuentra dormido. Pero aun cuando la conducta de los vaishnavas es diferente, esta no se opone al espíritu de las reglas establecidas para guiar a las personas que poseen un sentido ético dormido (smarta). El espíritu que alienta las regulaciones de los Shāstras, es el mismo en cada caso. Las personas cuyo sentido moral se encuentra dormido están sujetas a permanecer confinadas en una porción particular de las provisiones elementales de los Shāstras. Las personas que poseen un sentido moral activo, extienden su amigable
bienvenida al espíritu de los Shāstras. No existe ninguna diferencia en cuanto al espíritu a pesar de la diferencia en los actos. Para las personas que son elegibles, la conducta de las personas poseedoras
de una consciencia despierta les parece estar en oposición con la conducta de las personas en general, mas es un hecho que el significado encubierto incluso de tales aparentemente diferentes conductas
es uno y lo mismo.

A juicio de las personas que poseen las facultades éticas despiertas en forma apropiada, es correcto enseñar la función accidental a las personas en general. Pero la función temporal es, sin embargo,
verdaderamente imperfecta y adulterada, con ingredientes inconsistentes que no permanecen.

La función accidental no atenta a la cultura dirigida por nuestra propia naturaleza espiritual. Y será siempre aceptada en sus formas compatibles con la cultura espiritual. Así, tal función se considera
como un medio para alcanzar como fin a la apropiada cultura espiritual. Claro que los medios dejan de ser seguidos cuando se alcanzan los fines. Por esta razón los medios en sí mismos no se consideran como completos. Los medios son únicamente una sección aparte de la verdad de la cosa, que es el fin.

Por lo tanto, la función accidental nunca puede ser perfecta. Por ejemplo, los deberes diarios de adoración y plegarias que efectúa un brāhmana son temporales y dependientes de la observancia de las reglas apropiadas; y precisamente de la misma forma en que lleva a cabo sus otros deberes seculares. Tales actividades no proceden de su disposición natural y espiritual. Después de que la persona se acostumbra al curso de tales actividades reguladas por un amplio período y llega a sentir un gusto por la cultura espiritual dirigida en la forma de cantar el nombre de Śrῑ Hari, purificando su mente a través de la asociación activa con devotos puros, los deberes de diaria adoración y plegarias en la forma de ocupaciones seculares, ya no son necesarios. La ejecución del canto del nombre de Śrῑ Hari es la cultura espiritual más completa. El llevar a cabo la adoración y las plegarias prescritas, en forma periódica, es el único medio para alcanzar el fin antes mencionado. Tales actividades nunca alcanzan las características de una actividad completa.

La función accidental se encuentra adulterada con factores indeseables, sin embargo, es un hecho que esta merece ser estimada por apuntar hacia el verdadero fin. El principio espiritual es el único consistente. La materia y su asociación son inconsistentes para el alma individual. La función accidental contiene una gran porción del principio material. Tal función trae consigo una profusión de
resultados irrelevantes que atrapan al alma entre ellos. Por ejemplo, es ciertamente algo bueno para un brāhmana el que adore a Dios, pero un falso egotismo en la forma de creencias como: “Yo soy un brāhmana y otras almas son inferiores a mí”, pueden acarrear consecuencias indeseables para su adoración. Similarmente, un subproducto objetable de la función del sendero óctuplo del yoga que comúnmente es llamado bibhuti (poderes místicos) es extremadamente dañino para el alma individual. Bhukti (disfrute mundano) y mukti (liberación) son compañeros inevitables de la función accidental. Una persona puede salvarse de las ataduras de estos falsos enemigos si tiene la oportunidad de alcanzar la función espiritual apropiada, la cual es el objeto fundamental de tales
actividades. Pero debemos tener presente que dentro de la función accidental, respecto al verdadero propósito del alma individual, el factor indeseable es preponderante.

La función accidental es intermitente. No permanece en todas las ocasiones, ni en todas las condiciones de la jῑva. Por ejemplo, el brahma de un brāhmana, el kshatra de un kshatriya, etc., son accidentes; estos desaparecen tan pronto su causa termina. Una persona puede nacer como un candala sin importar que en su nacimiento previo lo hiciera en una familia brahmānica. En su segunda vida
la función accidental correspondiente al varna como brāhmana ya no es más su función apropiada o suadharma (deberes propios). El término suadharma utilizado con referencia a la función accidental,
tiene también un significado de transferencia. Después de cada nacimiento, la función apropiada y específica o suadharma sufre un cambio. Pero la función eterna de la jῑva nunca cambia en ningún
nacimiento. Solo la eterna función es verdaderamente el suadharma de la jῑva. Y la función accidental es temporal.

Por lo tanto, cuando tú preguntas: “¿Qué es la religión vaishnava o cuál es la función de un vaishnava?”. La respuesta es que la función de un vaishnava o la religión vaishnava es la eterna función de la jῑva. Ella en su estado libre de las ataduras de la energía material, practica el amor a Śrῑ Krishna en su forma espiritual pura. La jῑva al despertar a su función apropiada en el estado condicionado, acepta agradecida cada forma que obtiene como entidad material junto con las relaciones mundanas que la conducen a su cultivo espiritual, y rechaza aquellas que van en detrimento de la misma. Ella no lleva a cabo mecánicamente los mandatos y tabúes de los Shāstras,
sino que le da la bienvenida al mandato shāstrico que la conduce al servicio de Dios, despreciando al que se opone al mismo. La actitud de un vaishnava respecto a las prohibiciones de los Shāstras es
también exactamente la misma. El vaishnava es la única verdadera entidad y la esencia de toda la bondad en el mundo, y por eso, el mejor amigo de este, así como la única fuente de bienestar para él.

Con toda humildad te he planteado lo que puedo decir ante los vaishnavas reunidos aquí hoy. Imploro sinceramente su bondadoso perdón para todas mis ofensas.


Al concluir su discurso, Vaishnava dāsa ofreció sus reverencias respetuosas a la asamblea de los vaishnavas; acto seguido volvió a su asiento que se encontraba al fondo, mientras todos los devotos
conmovidos y con lágrimas en los ojos se lo agradecieron unánimemente.
Los bosques de Śrῑ Godruma también respondieron con la ofrenda de su gratitud.

El brāhmana que había presentado la pregunta y que era un cantante consumado, pudo también percibir la verdad más profunda en el curso de la exposición, aunque experimentara a su vez cierto
grado de duda respecto a algunos de sus puntos. Sin embargo, la semilla de la firme convicción acerca de la veracidad respecto a la religión vaishnava implantada en su corazón, fue rápidamente vigorizada en forma vital, por lo que había escuchado. A continuación y con las manos juntas el brāhmana dijo: “Grandes devotos, yo no soy un vaishnava, pero me he convertido en uno por escuchar el nombre de Hari, si ustedes se complacen en instruirme a su gusto y debido a su misericordia, despejarán mis dudas que son muchas”.

Śrῑ Prema dāsa Bābaji Mahārāja, dio su agraciada respuesta: “Te pido que te asocies para tu conveniencia con Śrῑmad Vaishnava dāsa; él es muy versado en todos los Shāstras. Tras recibir la orden de sannyas, residió en Benarés después de estudiar profundamente el Vedanta Shāstra. El querido Señor de nuestras vidas, Śrῑ Krishna Caitanya, al manifestar su inconmensurable misericordia, le ha traído aquí a Nāvadwipa. Ahora se ha vuelto muy versado en los principios de la religión vaishnava desarrollando un profundo amor por el Śrῑ Hari-Nāma”.

El que hacía estas preguntas era Śrῑ Kālidas Lahiri. Después de escuchar estas palabras de Bābaji Mahārāja, mentalmente él aceptó a Vaishnava dāsa como a su maestro espiritual preceptor (guru). Y
pensó para sí mismo: él nació dentro de una familia brahmānica y ha aceptado sannyas, por lo tanto, está capacitado para instruir a un brāhmana. Además, encuentro que posee un gran conocimiento
acerca de los principios vaishnavas. Puedo con toda confianza esperar de él gran cantidad de luz respecto al vaishnavismo“. Con esta clase de pensamientos en su mente, Lahiri Mahasaya ofreció sus
reverencias respetuosas a los pies de Śrῑ Vaishnava dāsa y le dijo: “Reverendo señor, tenga misericordia de mí”. Vaishnava dāsa le respondió, después de devolverle las reverencias a Lahiri Mahasaya: “Si usted se complace siendo misericordioso conmigo, el deseo de mi corazón podrá efectuarse”.

En el transcurso del atardecer a la noche, todas las personas reunidas ese día, partieron a sus respectivos hogares. El lugar en donde Lahiri Mahasaya vivía se encontraba oculto en un lugar apartado de la aldea. Era también una arboleda (kunja), cuyo centro estaba ocupado por un huerto de mādhavis y una plataforma para Śrῑ Vrindadevi (Tulasῑ). Su casa constaba solo de dos cuartos uno junto al otro. El patio se encontraba delimitado por plantas de cita. Un árbol de bela y otro de nim, aunados con plantas florales, le daban cierto encanto al bosquecillo.

Mādhava dāsa Bābaji, era el vicario (adhikari) del kunja. Este bābaji al principio había sido en verdad una buena alma. Pero su naturaleza vaishnava había sufrido un gran deterioro debido a los efectos
negativos de malas asociaciones. Sus prácticas devocionales se habían visto grandemente impedidas a causa de vicios contraídos por las compañías equivocadas. Así mismo, la intolerable comodidad
en su forma de vivir le trajo dificultades monetarias que le impedían desahogar sus gastos. Solía practicar la mendicidad indiscriminadamente (prohibido por las escrituras) y alquilaba uno de sus
cuartos para tener más dinero. Lahiri Mahasaya era el inquilinoque le arrendaba.

El sueño de Lahiri Mahasaya fue interrumpido en medio de la noche por la ponderación que hacía acerca del discurso de Vaishnava dāsa, cuando un sonido se escuchó en el patio del bosquecillo.
Al salir de su cuarto, Lahiri Mahasaya se encontró a Mādhava dāsa hablando con una mujer en el patio; al verlo, la mujer desapareció mientras Mādhava dāsa permaneció en silencio, evidentemente
apenado por la presencia de Lahiri Mahasaya.
Este último habló primero: “Bābaji, ¿qué es lo que pasa?”

Con los ojos llorosos, Mādhava dāsa le respondió: “Es mi destino fatal, ¿qué otra cosa necesito agregar? Lo que he sido en el pasado y lo que soy ahora. Me siento apenado incluso de acercarme a la
presencia de usted”.

Lahiri Mahasaya dijo: “Puedo entender su posición si tan solo me establece los hechos del asunto”.

Mādhava dāsa dijo: “La mujer que acaba usted de ver, era mi esposa durante mi vida de casado; un corto tiempo después de aceptar la vida de renuncia, ella vino a Śrῑpat Shāntipur, uno de los lugares
sagrados de los vaishnavas, refugiándose en una choza construida por ella misma para tal propósito a orillas del Ganges. Muchos días pasaron de esta manera. De casualidad fui a Śrῑpat Shāntipur y al
encontrármela en la rivera del Ganges le pregunté el porqué de su renuncia a la vida familiar, por lo que me dijo pude comprender que su vida terrenal había cesado de tener alguna atracción para ella, y debido a esto ahora vivía mendigando en ese lugar sagrado, después de haber sido privada del servicio a mis pies. Sin prolongar más esta conversación regresé a Śrῑ Godruma y me establecí en la casa de un sad gopa, encontrándomela en un lugar diferente cada día. Entre más trataba de evitar su acoso, ella me presionaba para entablar relaciones íntimas. Ahora hasta posee un āśrama (un lugar de retiro piadoso para vivir) propio en ese lugar. Y se dedica con todas sus fuerzas a traerme la ruina, visitándome a altas horas de la noche. Mi mala fama se ha difundido por todas partes y el asociarme con ella se ha reflejado en la declinación de mis prácticas devocionales, las cuales han sufrido gran impedimento. Me he convertido en un renegado entre los sirvientes de Śrῑ Krishna Caitanya.

Desde que el pequeño Haridas fue castigado, ahora yo me he convertido en el objeto idóneo para ser sujeto del castigo. Los bābajis de Śrῑ Godruma no lo han hecho debido a su gran misericordia, pero
ya no confían en mí”.

Después de escuchar su historia, Lahiri Mahasaya dijo: “Mādhava dāsa Bābaji, ten cuidado del devenir de la maldad”. Y regresó a su cuarto. El bābaji hizo otro tanto retornando a su gadi (asiento) de ermitaño.

Lahiri Mahasaya no pudo conciliar más el sueño esa noche. Se decía para sí: “Mādhava dāsa Bābaji se ha arruinado al quebrantar sus votos de recluso respecto a la castidad. No es adecuado para mí
permanecer aquí por más tiempo, pues aun cuando esta situación no llegue hasta el punto de una auténtica mala asociación, lo que puede producir es una grave y mala reputación. Los vaishnavas puros no me tratarán ya como alguien digno de su confianza”.

Así, a la mañana siguiente se dirigió al Pradyumna kunja y después de saludar adecuadamente a Śrῑ Vaishnava dāsa, le imploró que le permitiera residir en un pequeño cuarto localizado en el kunja.

Cuando Vaishnava dāsa le informó a Paramahansa Bābaji de su pedido, este último le ordenó que le asignara un refugio para su estancia en un extremo del kunja. Desde entonces Lahiri Mahasaya vivió en tal refugio e hizo arreglos para obtener comida que hubiera sido ofrecida a Vishnu en la casa de algún brāhmana.

martes, 16 de diciembre de 2014

SRIMAD BHAGAVATAM - Vyasadeva - Primer Canto - part 9

CAPÍTULO 17

SB 1.17.1 — Sūta Gosvāmī dijo: Después de llegar a ese lugar, Mahārāja Parīkṣit observó que un śūdra de la casta inferior, vestido de rey, estaba golpeando con una maza a una vaca y un toro, como si éstos no tuvieran propietario.
SB 1.17.2 — El toro, que era tan blanco como una flor de loto blanca, estaba aterrorizado por el śūdra que lo estaba golpeando, y estaba tan asustado, que se encontraba sosteniéndose sobre una pata, temblando y orinando.
SB 1.17.3 — Aunque la vaca es beneficiosa porque uno puede extraer de ella principios religiosos, ahora se la había empobrecido y dejado sin terneros. Sus patas estaban siendo golpeadas por un śūdra, tenía lágrimas en los ojos, y estaba acongojada y débil. Ella anhelaba tener un poco de pasto del campo.
SB 1.17.4 — Mahārāja Parīkṣit, bien equipado con arco y flechas y sentado en una cuadriga labrada con oro, le habló (al śūdra) con una voz profunda que sonaba como un trueno.
SB 1.17.5 — ¡Oh!, ¿quién eres tú? ¡Pareces ser fuerte, y aun así te atreves a matar dentro de mi jurisdicción a aquellos que son indefensos! Con tu atuendo te haces pasar por un hombre divino [por un rey], pero con tus actos te estás oponiendo a los principios de los kṣatriyas nacidos por segunda vez.
SB 1.17.6 — Tú, malhechor, ¿te atreves a golpear a una inocente vaca porque el Señor Kṛṣṇa y Arjuna, el portador del arco Gāṇḍivā, están fuera de vista? Como estás golpeando al inocente en un lugar solitario, eso te vuelve un criminal, y, en consecuencia, mereces ser matado.
SB 1.17.7 — Luego, él (Mahārāja Parīkṣit) le preguntó al toro: ¡Oh!, ¿quién eres tú? ¿Eres un toro tan blanco como el loto blanco o eres un semidiós? Has perdido tres de tus patas y te mueves sólo con una. ¿Eres algún semidiós que nos está provocando aflicción en la forma de un toro?
SB 1.17.8 — Ahora, por primera vez en un reino bien protegido por los brazos de los reyes de la dinastía Kuru, te veo sufriendo y con lágrimas en los ojos. Hasta ahora, en la Tierra jamás alguien había derramado lágrimas por negligencia del rey.
SB 1.17.9 — ¡Oh, hijo de surabhi!, ya no tienes que lamentarte más. No hay por qué temerle a este bajo śūdra. Y, ¡oh, madre vaca!, mientras yo viva como el gobernante y subyugador de todos los hombres envidiosos, no hay razón para que llores. Todo será bueno para ti.
SB 1.17.10-11 — ¡Oh, tú, que eres casta!, el buen nombre del rey, la duración de su vida y su buen nacimiento futuro desaparecen, cuando en su reino los malvados aterrorizan a toda clase de seres vivientes. El rey tiene sin duda el deber fundamental de mitigar primero los sufrimientos de aquellos que sufren. Por lo tanto, debo matar a este hombre tan despreciable, ya que es violento con otros seres vivientes.
SB 1.17.12 — Él (Mahārāja Parīkṣit]) repetidamente le habló y le, preguntó al toro lo siguiente: ¡Oh, hijo de surabhi!, ¿quién te ha cortado las tres patas? En el Estado de los reyes que obedecen las leyes de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, no hay nadie tan infeliz como tú.
SB 1.17.13 — ¡Oh, toro!, tú eres inofensivo y totalmente honrado; en consecuencia, te deseo todo lo bueno. Por favor, háblame del que ha perpetrado estas mutilaciones, las cuales amenazan la reputación de los hijos de Pṛthā.
SB 1.17.14 — Quienquiera que haga sufrir a seres vivientes inofensivos, tendrá que temerme en cualquier parte del mundo en que se encuentre. Por el hecho de someter a los deshonestos malhechores, uno automáticamente beneficia a los seres inofensivos.
SB 1.17.15 — Un ser viviente arribista que se dé a la tarea de delinquir torturando a aquellos que son inofensivos, será directamente eliminado por mí, aunque se trate de un ciudadano del cielo con armadura y decoraciones.
SB 1.17.16 — El supremo deber que tiene el rey gobernante es el de brindarles plena protección a las personas que obedecen las leyes, y castigar a aquellas que, en épocas ordinarias, cuando no hay ninguna emergencia, se apartan de las ordenanzas de las Escrituras.
SB 1.17.17 — La personalidad de la religión dijo: Estas palabras que acabas de pronunciar son dignas de una persona de la dinastía Pāṇḍava. Cautivado por las cualidades devocionales de los Pāṇḍavas, hasta el Señor Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, desempeñó tareas como mensajero.
SB 1.17.18 — ¡Oh, tú, el más grande entre los seres humanos!, es muy difícil determinar quien es el malhechor específico que ha provocado nuestros sufrimientos, ya que estamos confundidos con todas las diferentes opiniones de los filósofos teóricos.
SB 1.17.19 — Algunos de los filósofos que niegan toda clase de dualidades, declaran que el propio yo es el responsable de la felicidad y la aflicción de uno. Otros dicen que unos poderes sobrehumanos son los responsables, mientras que otros más dicen que la actividad es la responsable, y los muy materialistas sostienen que la naturaleza es la causa última.
SB 1.17.20 — También hay algunos pensadores que creen que nadie puede determinar la causa de la aflicción por medio de la argumentación, ni conocerla mediante la imaginación, ni expresarla con palabras. ¡Oh, sabio entre los reyes!, juzga por ti mismo, reflexionando sobre todo esto con tu propia inteligencia.
SB 1.17.21 — Sūta Gosvāmī dijo: ¡Oh, el mejor entre los brāhmaṇas!, al oír hablar así a la personalidad de la religión, el emperador Parīkṣit se sintió plenamente complacido, y, sin error ni lamento, dio su respuesta.
SB 1.17.22 — El Rey dijo: ¡Oh, tú, que tienes la forma de un toro! Tú conoces la verdad de la religión, y estás hablando de conformidad con el principio que dice que el destino dispuesto para el que perpetra actos irreligiosos, es el mismo que se dispone para aquel que identifica al autor. Tú no eres otro que la personalidad de la religión.
SB 1.17.23 — Así pues, se concluye que las energías del Señor son inconcebibles. Nadie puede medirlas ni mediante la especulación mental ni mediante la manipulación de palabras.
SB 1.17.24 — En la era de Satya (de la veracidad), tus cuatro patas estaban constituidas por los cuatro principios de austeridad, limpieza, misericordia y veracidad. Pero parece que tres de tus patas están rotas debido a la irreligión que se ha difundido por doquier en la forma de orgullo, la lujuria y la embriaguez.
SB 1.17.25 — Ahora te apoyas en una sola pata, que es tu veracidad, y de una forma u otra te mueves cojeando. Pero la personificación de la riña (Kali), floreciendo mediante el engaño, también está tratando de destruir esa pata.
SB 1.17.26 — La carga de la Tierra fue reducida sin duda por la Personalidad de Dios, así como también por otros. Cuando Él se encontraba presente como una encarnación, se realizó todo lo bueno gracias a Sus auspiciosas huellas.
SB 1.17.27 — Ahora, ella, la casta, a quien por mala fortuna la Personalidad de Dios ha abandonado, lamenta su futuro con lágrimas en los ojos, ya que ahora la gobiernan y disfrutan hombres de clase baja que se hacen pasar por gobernantes.
SB 1.17.28 — Mahārāja Parīkṣit, quien podía pelear por sí solo contra mil enemigos apaciguó así a la personalidad de la religión y a la Tierra. Luego, esgrimió su afilada espada para matar a la personalidad de Kali, quien es la causa de toda irreligión.
SB 1.17.29 — Cuando la personalidad de Kali se dio cuenta de que el Rey estaba dispuesto a matarlo, de inmediato abandonó el traje de rey y, bajo la presión del temor, se entregó a él por completo, postrando la cabeza.
SB 1.17.30 — Mahārāja Parīkṣit, quien estaba en capacidad de aceptar la entrega y era digno de que lo historia lo glorificara, no mató al pobre rendido y caído Kali, sino que sonrió compasivamente, porque era bueno con los pobres.
SB 1.17.31 — El Rey dijo entonces: Nosotros hemos heredado la fama de Arjuna; por lo tanto, como te has rendido con las manos juntas, no es necesario que temas por tu vida. Pero no puedes permanecer en mi reino, pues eres el amigo de la irreligión.
SB 1.17.32 — Si a la personalidad de Kali, la irreligión, se le permite actuar como hombre dios o gobernante, sin duda abundarán principios irreligiosos tales como la codicia, la falsedad, el robo, la incultura, la traición, la mala fortuna, el engaño, la riña y la vanidad.
SB 1.17.33 — Por consiguiente, ¡oh, amigo de la irreligiosidad!, no mereces permanecer en un lugar en el que los expertos celebran sacrificios conforme a la verdad y los principios religiosos, en aras de la satisfacción de la Suprema Personalidad de Dios.
SB 1.17.34 — En todas las ceremonias de sacrificio, aunque a veces se adora a un semidiós, se adora al Señor Supremo y Personalidad de Dios, porque Él es la Superalma de todos y, tal como el aire, existe tanto fuera como dentro. Así pues, es sólo Él quien le otorga al adorador todo lo bueno.
SB 1.17.35 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: La personalidad de Kali, habiendo recibido esa orden de Mahārāja Parīkṣit, comenzó a temblar de miedo. Viendo al Rey ante él como Yamarāja, a punto de matarlo, Kali le habló de la siguiente manera.
SB 1.17.36 — ¡Oh, Su Majestad!, aunque por orden suya yo viva donde viva, adondequiera que mire no veré más que su arco y sus flechas.
SB 1.17.37 — Por lo tanto, ¡oh, tú, el principal de los protectores de la religión!, por favor asígname un lugar en el que pueda vivir permanentemente bajo la protección de tu gobierno.
SB 1.17.38 — Sūta Gosvāmī dijo: Mahārāja Parīkṣit, en virtud de ese pedido que le hizo la personalidad de Kali, le dio permiso de residir en lugares en los que hubiera juegos de azar, bebida, prostitución y matanza de animales.
SB 1.17.39 — La personalidad de Kali pidió algo más, y, por súplica, el Rey le dio permiso de vivir donde hubiera oro, porque dondequiera que haya oro, también hay falsedad, embriaguez, lujuria, envidia y enemistad.
SB 1.17.40 — Así pues, por indicación de Mahārāja Parīkṣit, el hijo de Uttarā, a la personalidad de Kali se le permitió vivir en esos cinco lugares.
SB 1.17.41 — Por lo tanto, todo aquel que desee el bienestar progresivo, especialmente los reyes, los religiosos, los líderes públicos, los brāhmaṇas y los sannyāsīs, nunca deben ponerse en contacto con los cuatro principios irreligiosos antedichos.
SB 1.17.42 — Luego, el Rey restableció las patas que la personalidad de la religión (el toro) había perdido, y mediante actividades alentadoras hizo que la condición de la Tierra mejorara considerablemente.
SB 1.17.43-44 — El muy afortunado emperador Mahārāja Parīkṣit, a quien Mahārāja Yudhiṣṭhira le confió el reino de Hastināpura cuando deseó retirarse al bosque, se encuentran ahora gobernando el mundo con mucho éxito, porque a él lo glorifican las hazañas de los reyes de la dinastía Kuru.
SB 1.17.45 — Mahārāja Parīkṣit, el hijo de Abhimanyu, es tan experimentado, que, en virtud de su experta administración y patrocinio, a ustedes les ha sido posible celebrar un sacrificio como éste.



CAPÍTULO 18

SB 1.18.1 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: Debido a la misericordia de la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa, quien actúa de un modo maravilloso, Mahārāja Parīkṣit, pese a que fue atacado en el vientre de su madre por el arma del hijo de Droṇa, no pudo ser quemado.
SB 1.18.2 — Además, Mahārāja Parīkṣit siempre estaba entregado conscientemente a la Personalidad de Dios, y, por lo tanto, ni le tenía miedo ni lo dominaba el temor de una serpiente alada que había de morderlo debido a la furia de un niño brāhmaṇa.
SB 1.18.3 — Y aparte de eso, después de dejar a todos sus asociados, el Rey, en calidad de discípulo, se entregó al hijo de Vyāsa (Śukadeva Gosvāmī), y de ese modo logró entender la verdadera posición de la Personalidad de Dios.
SB 1.18.4 — Esto se debía a que aquellos que han dedicado sus vidas a todo lo relacionado con los temas trascendentales acerca de la Personalidad de Dios, de quien cantan los himnos védicos, y que están dedicados contantemente a recordar los pies de loto del Señor, no corren riesgo de tener conceptos erróneos ni siquiera en el último momento de su vida.
SB 1.18.5 — Mientras el magno y poderoso hijo de Abhimanyu sea el emperador del mundo, no hay ninguna posibilidad de que la personalidad de Kali prospere.
SB 1.18.6 — En el mismo día y en el preciso momento en que la Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa, se fue de esta Tierra, la personalidad de Kali, quien promueve toda clase de actividades irreligiosas, vino a este mundo.
SB 1.18.7 — Mahārāja Parīkṣit era un realista, tal como las abejas, las cuales sólo toman la esencia [de una flor]. Él sabía perfectamente bien que en esta era de Kali las cosas auspiciosas producen buenos efectos al instante, mientras que los actos poco auspiciosos tiene que ejecutarse de hecho (para producir efectos). Así que él jamás sintió envidia de la personalidad de Kali.
SB 1.18.8 — Mahārāja Parīkṣit consideró que los hombres poco inteligentes puede que creyeren que la personalidad de Kali era muy poderosa, pero que aquellos que eran autocontrolados no tendrían nada que temer. El Rey era tan poderoso como un tigre, y cuidó de las personas tontas y negligentes.
SB 1.18.9 — ¡Oh, sabios!, tal como me lo pidieron, ya he descrito casi todo lo referente a los relatos acerca del Señor Kṛṣṇa que tienen relación con la historia del piadoso Mahārāja Parīkṣit.
SB 1.18.10 — Aquellos que están deseosos de alcanzar la total perfección de la vida, deben oír sumisamente todos los relatos que están relacionados con las trascendentales actividades y cualidades de la Personalidad de Dios, quien actúa de un modo maravilloso.
SB 1.18.11 — Los buenos sabios dijeron: ¡Oh, respetable Sūta Gosvāmī! Que vivas muchos años y tengas una fama eterna, pues estás hablando de una manera muy hermosa acerca de las actividades del Señor Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios. Para los seres mortales como nosotros, esto es tal como néctar.
SB 1.18.12 — Acabamos de comenzar la ejecución de esta actividad fruitiva - un fuego de sacrificio - , sin certeza de cuál será el resultado, debido a las muchas imperfecciones de nuestra acción. Nuestros cuerpos se han ennegrecido con el humo, pero estamos verdaderamente complacidos con el néctar de los pies de loto de la Personalidad de Dios, Govinda, que tú estás distribuyendo.
SB 1.18.13 — El valor de tener por un momento la compañía del devoto del Señor, ni siquiera se puede comparar con el hecho de alcanzar los planetas celestiales ni con liberarse de la materia, y ni qué hablar de compararlo con bendiciones mundanas en la forma de prosperidad material, que son para aquellos que están destinados a morir.
SB 1.18.14 — La Personalidad de Dios, el Señor Kṛṣṇa (Govinda), es el refugio exclusivo de todos los grandes seres vivientes, y Sus atributos trascendentales ni siquiera pueden ser medidos por amos de los poderes místicos tales como el Señor Śiva y el Señor Brahmā. ¿Puede alguien que sea experto en saborear néctar (rasa), saciarse alguna vez plenamente de oír relatos acerca de Él?
SB 1.18.15 — ¡Oh, Sūta Gosvāmī!, tú eres un erudito y puro devoto del Señor, porque la Personalidad de Dios es el principal objeto de tu servicio. En consecuencia, descríbenos por favor los pasatiempos del Señor, que están por encima de todo concepto material, pues estamos ansiosos de recibir esos mensajes.
SB 1.18.16 — ¡Oh, Sūta Gosvāmī!, por favor describe esos temas del Señor mediante los cuales Mahārāja Parīkṣit, cuya inteligencia estaba fija en la liberación, alcanzó los pies de loto del Señor, quien es el refugio de Garuḍa, el rey de las aves. Esos temas los expuso el hijo de Vyāsa (Śrīla Śukadeva).
SB 1.18.17 — Así pues, por favor danos a conocer las narraciones acerca del Ilimitado, ya que éstas son purificadoras y supremas. Esas narraciones le fueron referidas a Mahārāja Parīkṣit, y son muy queridas por los devotos puros, pues están llenas de bhakti-yoga.
SB 1.18.18 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: ¡Oh, Dios!, aunque nacimos en una casta mixta, aun así se nos ha promovido en relación con los derechos de nacimiento que nos corresponden, por sólo servir y seguir a los grandes que están adelantados en el conocimiento. Incluso por el hecho de conversar con esas grandes almas, uno puede limpiarse sin demora de todas las insuficiencias que proceden de los nacimientos inferiores.
SB 1.18.19 — ¿Y qué se puede decir de aquellos que se encuentran bajo la dirección de los grandes devotos, cantando el santo nombre del Ilimitado, el cual tiene ilimitada potencia? La Personalidad de Dios, ilimitado en cuanto a potencia y trascendental por Sus atributos, recibe el nombre de ananta (Ilimitado).
SB 1.18.20 — Ahora se ha comprobado que Él (la Personalidad de Dios) es ilimitado y que no hay nadie igual a Él. En consecuencia, nadie puede hablar de Él adecuadamente. Los grandes semidioses no pueden conseguir el favor de la diosa de la fortuna ni siquiera con oraciones, pero esa misma diosa le presta servicio al Señor, aunque Él no está deseoso de tener ese servicio.
SB 1.18.21 — ¿Quién puede ser digno del nombre del Señor Supremo, aparte de la Personalidad de Dios Śrī Kṛṣṇa? Brahmājī recogió el agua que emana de las uñas de Sus pies, para obsequiársela al Señor Śiva y darle así una bienvenida reverencial. Esa misma agua (el Ganges) está purificando el universo entero, incluyendo al Señor Śiva.
SB 1.18.22 — Las personas autocontroladas que están apegadas al Supremo Señor Śrī Kṛṣṇa, pueden renunciar de súbito al mundo del apego material, incluyendo el cuerpo burdo y la mente sutil, e ir en pos de la máxima perfección de la orden de vida de renuncia, mediante la cual la no violencia y la renunciación son aspectos consecuentes.
SB 1.18.23 — ¡Oh, ṛṣis de pureza tan poderosa como el Sol!, trataré de describirles los pasatiempos trascendentales de Viṣṇu hasta donde llega mi conocimiento. Así como las aves vuelan por el cielo hasta donde su capacidad lo permite, así mismo los eruditos devotos describen al Señor hasta donde su comprensión lo permite.
SB 1.18.24-25 — Una vez, mientras Mahārāja Parīkṣit se encontraba de cacería en el bosque con arco y flechas y perseguía a los venados, se sintió sumamente fatigado, hambriento y sediento. Mientras buscaba un depósito de agua, entró en la ermita del muy conocido Śamika Ṛṣi, y vio al sabio sentado en silencio con los ojos cerrados.
SB 1.18.26 — Los órganos de los sentidos del muni, y su respiración, mente e inteligencia, estaban todos apartados de las actividades materiales, y él se hallaba en un trance, apartado de los tres estados (vigilia, sueño e inconciencia), habiendo alcanzado una posición trascendental que era cualitativamente igual a la del Absoluto Supremo.
SB 1.18.27 — El sabio, absorto en la meditación, estaba cubierto con una piel de venado, y un cabello largo y comprimido se esparcía por todo su cuerpo. El Rey, que tenía el paladar seco por la sed, le pidió agua.
SB 1.18.28 — El Rey, al no ser recibido con una bienvenida formal, ofreciéndosele un asiento, un lugar, agua y palabras gratas, se consideró desdeñado, y, pensando así, se enfureció.
SB 1.18.29 — ¡Oh, brāhmaṇas!, la ira y envidia del Rey, dirigidas hacia el sabio brāhmaṇa, no tenían precedentes, ya que las circunstancias le habían provocado el hambre y la sed.
SB 1.18.30 — Mientras se iba, el Rey, insultado de ese modo, recogió con su arco una serpiente sin vida y la puso con rabia sobre el hombro del sabio. Luego, regresó a su palacio.
SB 1.18.31 — A su regreso, comenzó a contemplar y argüir en su fuero interno si el sabio había estado de hecho sumido en meditación, con los sentidos concentrados y los ojos cerrados, o si tan sólo había estado simulando un trance, únicamente para no tener que recibir a un bajo kṣatriya.
SB 1.18.32 — El sabio tenía un hijo que era muy poderoso, ya que éste era el hijo de un brāhmaṇa. Mientras el niño jugaba con niños inexpertos, se enteró de la aflicción de su padre, que había sido causada por el Rey. En ese preciso lugar y momento, el niño habló de la siguiente manera.
SB 1.18.33 — (Śṛṅgi, el hijo del brāhmaṇa, dijo) ¡Oh!, tan sólo mirad los pecados de los gobernantes que, como cuervos y perros guardianes de la puerta, perpetran pecados en contra de sus amos, a despecho de los principios que rigen a los sirvientes.
SB 1.18.34 — A los descendientes de las órdenes monárquicas se los designa ciertamente como perros guardianes, y deben mantenerse en la puerta. ¿Con qué derecho pueden los perros entrar en la casa y exigir comer con el amo en el mismo plato?
SB 1.18.35 — Después de la partida del Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios y supremo dirigente de todos, estos arribistas han florecido, habiéndose ido nuestro protector. Por consiguiente, yo mismo me ocuparé de este asunto y los castigaré. Tan sólo sed testigos de mi poder.
SB 1.18.36 — El hijo del ṛṣi, con los ojos al rojo vivo por la ira, tocó el agua del río Kauśikā mientras les hablaba a sus compañeros de juego, y arrojó el siguiente relámpago de palabras.
SB 1.18.37 — El hijo del brāhmaṇa maldijo al Rey de la siguiente manera: En el séptimo día a partir de hoy, una serpiente alada morderá al más despreciable de esa dinastía [Mahārāja Parīkṣit], por haber insultado a mi padre y haber quebrantado con ellos las reglas de etiqueta.
SB 1.18.38 — Después, cuando el niño regresó a la ermita, vio que su padre tenía una serpiente sobre el hombro, y, debido a su congoja, se puso a llorar a gritos.
SB 1.18.39 — ¡Oh brāhmaṇas!, el ṛṣi, quien había nacido en la familia de Aṅgirā Muni, al oír a su hijo llorando, abrió los ojos gradualmente y vio la serpiente muerta que tenía alrededor del cuello.
SB 1.18.40 — Él arrojó a un lado la serpiente muerta y le pregunto a su hijo que por qué estaba llorando, que si alguien le había hecho daño. Al oír esto, el niño le explicó lo que había ocurrido.
SB 1.18.41 — El padre oyó de labios de su hijo que el Rey había sido maldecido, aunque nunca debió haber sido condenado, pues era el mejor entre los seres humanos. El ṛṣi no congratuló a su hijo, sino que, por el contrario, comenzó a arrepentirse, diciendo: ¡Ay de mí! ¡Qué acto tan pecaminoso ha realizado mi hijo! Él ha impuesto un castigo muy severo por una ofensa insignificante.
SB 1.18.42 — ¡Oh, hijo mío!, tienes una inteligencia inmadura, y, por consiguiente, no sabes que el rey, que es el mejor de los seres humanos, es como la Personalidad de Dios. A él nunca se le debe poner en el mismo nivel que los hombres comunes. Los ciudadanos del Estado viven con prosperidad, gracias a la protección que les brinda su insuperable valor.
SB 1.18.43 — Mi querido niño, el Señor, quien porta la rueda de una cuadriga, es representando por el régimen monárquico, y cuando este régimen queda abolido, el mundo entero se llena de ladrones, que entonces vencen de inmediato a los súbditos desprotegidos, como si éstos fueran ovejas dispersas.
SB 1.18.44 — A causa de la terminación de los regímenes monárquicos y a que truhanes y ladrones robarán la riqueza de la gente, habrá grandes desórdenes sociales. La gente será herida y matada, y los animales y las mujeres serán robados. Y nosotros seremos responsables de todos esos pecados.
SB 1.18.45 — En ese entonces, la generalidad de la gente se apartará de un modo sistemático de una civilización progresiva, en lo que respecta a las ocupaciones cualitativas de las castas y las órdenes de la sociedad, y en lo que respecta a los mandamientos védicos. Así pues, dicha gente se sentirá más atraída al desarrollo económico para la complacencia de los sentidos, y como resultado de ello habrá una población no deseada que va a estar al nivel de los perros y los monos.
SB 1.18.46 — El emperador Parīkṣit es un rey piadoso. Él es sumamente célebre y es un devoto de primera de la Personalidad de Dios. Él es un santo entre los miembros de la orden real, y ha ejecutado muchos sacrificios de caballo. Cuando un rey de su categoría se siente cansado y fatigado, habiendo sido atacado por el hambre y la sed, no merece en absoluto que se lo maldiga.
SB 1.18.47 — Luego, el ṛṣi le oró a la omnipresente Personalidad de Dios pidiéndole que perdonara a su inmaduro hijo, el cual carecía de inteligencia y había cometido el gran pecado de maldecir a una persona que estaba completamente libre de todo pecado, que era subordinada y que merecía ser protegida.
SB 1.18.48 — Los devotos del Señor son tan tolerantes, que incluso si son difamados, engañados, maldecidos, perturbados, desdeñados o incluso matados, jamás tiene deseos de vengarse.
SB 1.18.49 — El sabio se lamentó así del pecado que cometió su propio hijo. Él no le dio mucha importancia al insulto de que lo había hecho objeto el Rey.
SB 1.18.50 — Por lo general, aunque a los trascendentalistas se los involucre en las dualidades del mundo material, ellos no se afligen. Ni tampoco disfrutan [con cosas mundanas], pues están ocupados de un modo trascendental.



CAPÍTULO 19

SB 1.19.1 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: Mientras el Rey (Mahārāja Parīkṣit) regresaba al hogar, sintió que el acto que había cometido contra el intachable y poderoso brāhmaṇa había sido atroz e incivilizado. En consecuencia, se sintió afligido.
SB 1.19.2 — (El rey Parīkṣit pensó:) Por haber desatendido las disposiciones del Señor Supremo, debo suponer sin duda que alguna dificultad me embargará en el futuro cercano. Ahora deseo sin reservas que la calamidad aparezca en este momento, pues de ese modo me liberaré de la acción pecaminosa y no cometeré de nuevo una ofensa de esa clase.
SB 1.19.3 — Soy incivilizado y pecador por haber descuidado la cultura brahmínica, el cultivo de conciencia de Dios y la protección de la vaca. En razón de ello, deseo que mi reino, fuerza y riquezas se quemen de inmediato con el fuego de la ira del brāhmaṇa, de manera que en el futuro no me vea guiado por esas actitudes desfavorables.
SB 1.19.4 — Mientras el Rey se arrepentía de ese modo, recibió la noticia de su muerte inminente, que, como resultado de la maldición proferida por el hijo del sabio, se debería a la mordida de una serpiente alada. El Rey lo tomó como una buena noticia, pues ello sería la causa de su indiferencia hacia las cosas mundanas.
SB 1.19.5 — Mahārāja Parīkṣit se sentó firmemente en la ribera del Ganges para concentrar la mente en el estado de conciencia de Kṛṣṇa, rechazando todas las demás prácticas de la autorrealización, debido a que el servicio trascendental y amoroso que se le presta a Kṛṣṇa es el logro más grande de todos, pues supera a todos los demás métodos.
SB 1.19.6 — El río (el Ganges, a orillas del cual el Rey se sentó a ayunar) lleva las más auspiciosas de todas las aguas, las cuales están mezcladas con el polvo de los pies de loto del Señor y con hojas de tulasī. Por lo tanto, esa agua santifica los tres mundos por dentro y por fuera, e incluso santifica al Señor Śiva y a otros semidioses. En consecuencia todo el que esté destinado a morir debe refugiarse en ese río.
SB 1.19.7 — Así pues, el Rey, el digno descendiente de los Pāṇḍavas, se decidió de una vez por todas y se sentó en la ribera del Ganges a ayunar hasta la muerte y entregarse a los pies de loto del Señor Kṛṣṇa, quien es el único capaz de otorgar la liberación. Así, liberándose de toda clase de relaciones y apegos, aceptó los votos de un sabio.
SB 1.19.8 — En esa ocasión, todas las grandes inteligencias y todos los grandes pensadores, acompañados por sus discípulos, y sabios que sólo con su presencia podían santificar de hecho un lugar de peregrinaje, llegaron ahí con el pretexto de hacer una peregrinación.
SB 1.19.9-10 — Procedentes de diferentes partes del universo llegaron ahí grandes sabios, tales como Atri, Cyvana, Śaradvān, Ariṣṭanemi, Bhṛgu, Vasiṣṭha, Parāśara, Viśvāmitra, Aṅgirā, Paraśurāma, Utathya, Indrapramada, Idhmavāhu, Medhātithi, Devala, Ārṣṭiṣeṇa, Bhāradvāja, Gautama, Pippalāda, Maitreya, Aurva, Kavaṣa, Kumbhayoni, Dvaipāyana y Nārada, la gran personalidad.
SB 1.19.11 — También había muchos otros santos semidioses, reyes y miembros de órdenes monárquicas especiales denominadas aruṇādayas (una categoría especial de rājarṣis) de diferentes dinastías de sabios. Cuando todos ellos se reunieron para encontrarse con el Emperador (Parīkṣit), éste los recibió debidamente y postró la cabeza en el suelo.
SB 1.19.12 — Después de que todos los ṛṣis y los demás se hubieron sentado cómodamente, el Rey, de pie ante ellos humildemente y con las manos juntas, les hizo saber de su decisión de ayunar hasta la muerte.
SB 1.19.13 — El afortunado Rey dijo: Somos, sin duda, los más agradecidos de todos los reyes a los que se los forma para recibir favores de las grandes almas. Por lo general, ustedes [los sabios] ven a la orden monárquica como desperdicios que tienen que ser desechados y dejados en un sitio apartado.
SB 1.19.14 — La Suprema Personalidad de Dios, el controlador tanto del mundo trascendental como del mundo terrenal, ha tenido a bien apoderarse de mí en la forma de la maldición de un brāhmaṇa. Como estoy demasiado apegado a la vida familiar, el Señor, a fin de salvarme, ha aparecido ante mí de modo tal, que sólo por temor me desapegaré del mundo.
SB 1.19.15 — ¡Oh, brāhmaṇas!, tan sólo acéptenme como un alma totalmente entregada, y que la madre Ganges, la representante del Señor, también me acepte de ese modo, pues ya he puesto los pies de loto del Señor en mi corazón. Que la serpiente alada - o cualquier otras cosa mágica que el brāhmaṇa haya creado - me muerda cuanto antes. Yo sólo deseo que todos ustedes continúen cantando acerca de las hazañas del Señor Viṣṇu.
SB 1.19.16 — De nuevo, ofreciéndoles reverencias a todos ustedes, los brāhmaṇas, oro pidiendo que, si he de nacer de nuevo en el mundo material, tenga pleno apego al ilimitado Señor Kṛṣṇa, la compañía de Sus devotos y relaciones amistosas con todos los seres vivientes.
SB 1.19.17 — Con perfecto autocontrol, Mahārāja Parīkṣit se sentó en un asiento de paja colocado en la ribera sur del Ganges, con las raíces de paja en dirección al Este, y él se puso de frente al Norte. Apenas un poco antes, había dejado a su hijo a cargo del reino.
SB 1.19.18 — Así pues, el Rey, Mahārāja Parīkṣit, se sentó a ayunar hasta la muerte. Todos los semidioses de los planetas superiores elogiaron los actos del Rey, y con placer se pusieron a desparramar flores continuamente sobre la Tierra y a tocar tambores celestiales.
SB 1.19.19 — Todos los grandes sabios que estaban ahí reunidos también elogiaron la decisión de Mahārāja Parīkṣit, y expresaron su aprobación diciendo: “Muy bien”. Los sabios están inclinados por naturaleza a hacerles el bien a los hombres comunes, ya que tienen todos los poderes cualitativos del Señor Supremo. Por consiguiente, ellos se sintieron muy complacidos al ver a Mahārāja Parīkṣit, un devoto del Señor, y hablaron de la siguiente manera.
SB 1.19.20 — (Los sabios dijeron:) ¡Oh, tú, el principal de todos los reyes santos de la dinastía de Pāṇḍu, que están estrictamente en la línea del Señor Śrī Kṛṣṇa! No es en absoluto asombroso que abandones tu trono, el cual está decorado con los yelmos de muchos reyes, para poder tener la compañía eterna de la Personalidad de Dios.
SB 1.19.21 — Todos nosotros esperaremos aquí hasta que el principal devoto del Señor, Mahārāja Parīkṣit, regrese al planeta supremo, que está completamente libre de toda contaminación mundana y de toda clase de lamentos.
SB 1.19.22 — Todo lo que los grandes sabios hablaron era muy grato al oído, estaba lleno de significado y fue presentado de modo apropiado como algo absolutamente cierto. Así que, después de oír a los grandes sabios, Mahārāja Parīkṣit, deseando oír hablar de las actividades del Señor Śrī Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, los congratuló.
SB 1.19.23 — El Rey dijo: ¡Oh, grandes sabios!, todos ustedes han tenido la bondad de reunirse aquí, procedentes de todas partes del universo. Todos ustedes son como el conocimiento supremo en persona, el cual reside en el planeta que se encuentra por encima de los tres mundos (Satyaloka). En consecuencia, ustedes están inclinados por naturaleza a hacerles el bien a los demás, y, con excepción de esto, no tienen ningún otro interés, ni en esta vida ni en la siguiente.
SB 1.19.24 — ¡Oh, brāhmaṇas dignos de confianza!, ahora les pregunto acerca de mi deber inmediato. Por favor, después de la debida deliberación, háblenme del inmaculado deber de todos en todas las circunstancias, y específicamente de aquellos que están a punto de morir.
SB 1.19.25 — En ese momento apareció el poderoso hijo de Vyāsadeva, quien viajaba por la Tierra desinteresado y satisfecho consigo mismo. Él no presentaba ninguna señal de pertenecer a ninguna orden social o condición de la vida. Él estaba rodeado de mujeres y niños, y vestía como si los demás lo hubieran desdeñado.
SB 1.19.26 — Este hijo de Vyāsadeva tenía tan sólo dieciséis años de edad. Él tenía delicadamente formadas las piernas, las manos, los muslos, los brazos, los hombros, la frente y las demás partes del cuerpo. Sus ojos eran amplios y hermosos, y tenía la nariz y las orejas muy levantadas. Él tenía una cara muy atractiva, y un cuello bien formado y tan hermoso como una caracola.
SB 1.19.27 — Él tenía la clavícula carnosa, el pecho amplio y grueso, el ombligo profundo y el abdomen bellamente delineado. Tenía largos brazos, y su cabello rizado le caía sobre su hermosa cara. Él estaba desnudo, y el color de su cuerpo reflejaba el del Señor Kṛṣṇa.
SB 1.19.28 — Él era negruzco, y era muy hermoso a causa de su juventud. Debido al encanto de su cuerpo y a sus atractivas sonrisas, les resultaba agradable a las mujeres. Aunque él trataba de encubrir sus glorias naturales, los grandes sabios allí presentes eran todos expertos en el arte de la fisonomía, por lo cual lo honraron levantándose de sus asientos.
SB 1.19.29 — Mahārāja Parīkṣit, a quien también se conoce como Viṣṇurāta (aquel a quien Viṣṇu siempre protege), postró su cabeza para recibir al huésped principal - Śukadeva Gosvāmī - . En ese momento, todos los niños y mujeres ignorantes dejaron de seguir a Śrīla Śukadeva. Recibiendo el respeto de todos, Śukadeva Gosvāmī tomó su excelso asiento.
SB 1.19.30 — Śukadeva Gosvāmī fue entonces rodeado por santos sabio y semidioses, tal como a la Luna la rodean las estrellas, los planetas y otros cuerpos celestes. Su presencia era espléndida, y todos lo respetaban.
SB 1.19.31 — Desde su asiento, el sabio Śrī Śukadeva Gosvāmī se veía muy apacible, inteligente y dispuesto a responder cualquier pregunta sin vacilar. El gran devoto, Mahārāja Parīkṣit, se acercó a él, le ofreció sus respetos postrándose ante él, y le hizo preguntas de un modo cortés, con palabras gratas y las manos juntas.
SB 1.19.32 — El afortunado Rey Parīkṣit dijo: ¡Oh, brāhmaṇa!, sólo por tu misericordia nos has santificado, haciendo que seamos como lugares de peregrinaje, y todo por tu presencia aquí como huésped mío. Por tu misericordia, nosotros, que no somos más que indignos monarcas, nos volvemos merecedores de prestarle servicio al devoto.
SB 1.19.33 — Por el simple hecho de recordarte, nuestras casas se santifican al instante. Y, ¿qué puede decirse del hecho de verte, tocarte, lavar tus santos pies y ofrecerte un asiento en nuestro hogar?
SB 1.19.34 — Así como el ateo no puede permanecer en presencia de la Personalidad de Dios, así mismo los invulnerables pecados de un hombre quedan eliminados de inmediato en tu presencia, ¡oh, santo!, ¡oh, gran místico!
SB 1.19.35 — El Señor Kṛṣṇa, la Personalidad de Dios, quien es muy querido por los hijos del rey Pāṇḍu, me ha aceptado como uno de sus parientes, sólo para complacer a Sus grandes primos y hermanos.
SB 1.19.36 — De lo contrario (de no haber sido inspirado por el Señor Kṛṣṇa), ¿cómo es posible que hayas aparecido aquí voluntariamente, pese a que te desplazas de incógnito ante el hombre común y eres invisible para los que estamos al borde de la muerte?
SB 1.19.37 — Tú eres el maestro espiritual de grandes santos y devotos. Por lo tanto, te ruego que me enseñes cuál es el camino de la perfección para todas las personas, y especialmente para aquel que está a punto de morir.
SB 1.19.38 — Por favor, hazme saber lo que un hombre debe oír, cantar, recordar y adorar, y también lo que no debe hacer. Por favor, explícame todo eso.
SB 1.19.39 — ¡Oh, poderoso brāhmaṇa!, se dice que tú a duras penas permaneces en las casas de los hombres lo suficiente como para ordeñar una vaca.
SB 1.19.40 — Śrī Sūta Gosvāmī dijo: De ese modo, el Rey habló y le hizo preguntas al sabio, usando un lenguaje grato. Luego, la gran y poderosa personalidad, el hijo de Vyāsadeva, quien conocía los principios de la religión, comenzó a responder.

HARINAMA CINTAMANI - Srila Bhaktivinoda Thakur - part 4

Capítulo 4
La blasfemia contra los Vaishnavas
(Satâm-nindâ)

Todas las glorias a Srî Caitanya, la vida y alma de Gadâdhara. Todas las glorias a Srî Nityânanda, la vida y alma de Jâhnavâ.

Srî Caitanya dijo: “¡Oh Hari Dâs!, describe ahora en detalle las ofensas al Santo Nombre”.

Hari Dâs replicó: “Por Tu poder diré lo que Tú me haces decir. Las ofensas al Santo Nombre son analizadas como diez, según las Escrituras. Se deberá ser temeroso de cometer las siguientes ofensas:

1. Blasfemar o criticar a los vaishavas.
2. Considerar que las demás entidades vivientes, tales como los semidioses, son independientes de Krishna.
3. Desobedecer o irrespetar al guru.
4. Irrespetar la autoridad de las Escrituras.
5. Interpretar el significado del Nombre y pensar que las glorias del Santo Nombre son imaginarias.
6. Cometer actividades pecaminosas, confiando en la protección del Santo Nombre.
7. Entregar el Santo Nombre a los infieles que no están listos para aceptarlo.
8. Considerar el Santo Nombre como karma y actividad piadosa.
9. Estar distraído mientras se canta el Santo Nombre.
10. Después de haber recibido el conocimiento perfecto y estando enterado de las glorias del Nombre, permanecer ligado al mundo material de ‘yo’ y ‘mío’ y, por último, rechazar el Nombre.

Estas serán descritas una tras otra.

La primera ofensa, conocida como sâdhu-nindâ, crítica a los vaishnavas. Es muy perjudicial para aquellos que desean progresar en la vida espiritual.
Primero, el sâdhu o vaishnava debe definirse: en el undécimo canto del Srîmad Bhâgavatam, Krishna, hablando con Uddhava, enumera las características del sâdhu.

dayâlu - misericordia
sahishnu - tolerancia
sama - igual
droha-shûnya-vrata - penitencia sin castigo para el cuerpo
satya sâra - veracidad
vishuddhâtmâ - purificado
parahita rata - dedicado al bienestar de la humanidad
kâme akshubhita buddhi - inteligencia libre de lujuria
danta - restringido
akiñcana - desprovisto del concepto de propiedad
mrdu - gentil
shuci - limpio
parimita-bhojî - comida y hábitos moderados
shântamân - pacífico
anîha - apatía por el materialismo
dhrmân - paciencia
sthira - austeridad
apramatta - atento, alerta
sugambhira - muy grave
vijita-shadguna - conquistador de las seis gunas (hambre, sed, lamentación, envidia, vejez y muerte)
amânî - que no espera honores de los demás
mânada - que da respeto a los demás
daksha - hábil
avâñcaka - no hipócrita
jñânî - conocedor de las escrituras

Por estas características, se puede saber quién es un sâdhu. No obstante, hay dos clases de características: principales y marginales.

La característica principal es la entrega exclusiva a Krishna, mientras todas las demás son dependientes de ésta. Por alguna buena fortuna, la jîva puede lograr la asociación de los vaishnavas y, entonces, saborear el Nombre, cantar el Nombre y refugiarse en los pies de loto de Krishna. Esta llega a ser la principal característica, y, al continuar cantando el Nombre, todas las demás características hacen su aparición; por lo que son llamadas marginales o acompañantes y, aunque secundarias a la característica principal, ciertamente aparecerán en el cuerpo de un verdadero vaishnava o sâdhu, como un efecto del canto propio del Santo Nombre.

Por otra parte, la condición de brahmacârî, gèhastha, vânaprastha y sannyâsî; shûdra, vaishya, kshatrya y brâhmâna del sistema varnashrama, y sus respectivos hábitos y cualidades son distinciones externas que de ningún modo determinan quién es un sâdhu. La principal característica de un sâdhu es su completa entrega a Krishna, que no depende de un cierto varna o âshrama.

Mediante el ejemplo de Raghunâtha Dâs, Srî Caitanya enseñó cómo deberá actuar el grihastha
vaishnava.

El hombre casado deberá entrar a la vida de jefe de casa con la mente estrictamente fija en el servicio a Krishna, no enamorado de la gratificación de los sentidos. De esta manera el amo de casa puede gradualmente cruzar el océano de la existencia material. En vez de jugar como un falso renunciante (markata vairâgî), disfrutando con los sentidos en los ropajes de un sannyâsî, es mejor tomar esas cosas necesarias para la existencia en el mundo material mientras se cultiva el desapego. La jîva deberá estar internamente fija en Krishna siempre, aunque externamente pueda actuar según sus costumbres sociales en varna y âshrama. Rápidamente Krishna libera a tales grihasthas vaishnavas.

Cuando Raghunâtha Dâs dejó la vida de amo de casa, el Señor le dio instrucciones sobre la vida de renunciación; donde no se debe escuchar conversaciones materialistas, ni hablar de temas materialistas con los demás. Ni comer alimentos a capricho o usar ropa caprichosa. Se debe cantar siempre el Santo Nombre, respetando a todos sin esperar honores y meditar en el eterno servicio
a Râdhâ y a Krishna en Vraja en la mente.

La principal meta es una, es decir, entregarse al Nombre de Krishna, lo cual prevalecerá en todos los sâdhus, sin importar qué varna o âshrama tengan, ya sea grihastha o sannyâsî. No obstante, según el
âshrama o varna, las características secundarias diferirán en algún grado; y aunque aparezca algún elemento malo o falla en una persona, si tiene la característica principal, la entrega a Krishna, se le debe considerar como un sâdhu y ha de ser respetado y servido por todos. Esta es la aseveración de Krishna en el Bhagavad gîtâ.

Cuando la jîva ha desarrollado un sabor por cantar el Nombre puro, se dice que al cantarlo una sola vez, destruirá todos los pecados pasados, pudiendo quedar algunos remanentes de esos pecados, los cuales se desvanecerán completamente por la influencia del Santo Nombre. Puesto que esos vestigios de pecado se irán rápidamente, esa persona es conocida como la persona más correcta. Por supuesto, si el materialista ve aquellas trazas de pecado en un vaishnava-sâdhu, puede considerar que el sâdhu es exactamente como un pecador materialista.

Si él critica al sâdhu porque el sâdhu tiene un vestigio de pecado proveniente de sus actividades pecaminosas anteriores, está cometiendo sâdhu-ninda. Ha de considerársele un pícaro por criticar
a un vaishnava, y por este nâma-aparâdha (ofensa contra alguien que se ha entregado al Nombre) cae directamente bajo la ira de Krishna.

Se concluye que alguien que está únicamente dedicado a Krishna y canta su Nombre es un sâdhu. A nadie más que a los devotos de Krishna se les considera sâdhus. Alguien que se cree a sí mismo un sâdhu está lleno de orgullo material. Pero alguien que se siente el pícaro más ruin, que se refugie humildemente en Krishna y cante sumisamente el Nombre de Krishna, es el sâdhu real. Creyéndose menos que una hoja de hierba, considerándose a sí mismo tolerante como un árbol, sin esperar honor para sí mismo y honrando a todas las demás entidades vivientes, él canta el Nombre y es atraído por Krishna.

Si una persona de las cualidades anteriores canta el Nombre, siquiera una vez, es considerada un vaishnava y deberá ser respetada.

El vaishnava es el amigo y líder espiritual del universo, es un océano de misericordia para todas las entidades vivientes. Quien critique a tal vaiëòava irá al infierno, nacimiento tras nacimiento, porque no hay otro sendero más que el bhakti para la liberación real, y el bhakti se obtiene solamente por la misericordia del vaishnava.

En el vaishnava puro residen las energías del bhakti de Krishna, hlâdinî y samvit. Así, por el contacto con un vaishnava, también se puede recibir Krishna bhakti. Por esta razón, también los remanentes de
comida, el agua de los pies y el polvo de los pies de los vaiëòavas puros son tres poderosos artículos para crear bhakti.

Si la jîva permanece cerca de un vaishnava puro durante algún tiempo, puede recibir la energía que emana de su cuerpo; si puede ligar esa energía dentro de su corazón, después de haber desarrollado
una fuerte fe, se desarrollará el bhakti y el propio cuerpo comenzará a temblar en éxtasis. Así, por vivir junto a un vaiëòava, pronto la devoción aparecerá en nuestro corazón.
Primero, tal persona comenzará a cantar el Santo Nombre y luego, por el poder del Nombre, recibirá todas las buenas cualidades. Este es el poder del uttama adhikârî.

Un vaishnava puede ser criticado por cuatro causas: su casta por nacimiento, sus pecados o fallas anteriores en esta vida, un acto pecaminoso accidental impremeditado y por residuos actuales de
actividad pecaminosa anterior. Aunque todas estas condiciones puedan estar presentes en un vaishnava, son antecedentes insustanciales para la crítica de un vaishnava. Alguien que blasfeme contra un vaishnava será castigado por Yamarâja. Como el vaishnava está diseminando las glorias del Nombre del Señor, el Señor no tolera tal crítica contra un vaishnava. Al renunciar al dharma, al yoga, a los sacrificios y al jñâna, por el Nombre de Krishna, el vaishnava es la persona más elevada. La crítica es una grave ofensa. Además, él no critica las escrituras o a los semidioses, sino que simplemente se refugia en el Nombre.

La jîva debe ansiosamente tomar el polvo de los pies de un vaishnava, independientemente de si él es un grihastha o un sannyâsî, y tratarlo solamente según el avance que él tenga como vaishnava, lo cual se determina a partir del grado de atracción hacia el Santo Nombre. Cosas tales como casta o âshrama, riqueza, instrucción, juventud, belleza, fortaleza o número de seguidores, no son factores considerables.

Falta decir que alguien que se ha refugiado en el Nombre, no se permitirá cometer sâdhu nindâ. Quien critique a un sâdhu no está en bhakti, sino en aparâdha, en contra del bhakti. Una persona, por lo tanto, no se entregará a la crítica, sino que se asociará, escuchará y servirá al sâdhu.

Como la asociación con aquellos que no son devotos está ligada a producir irrespeto por los devotos (sâdhu ninda), el devoto se cuida de evitar tal asociación. La asociación materialista o asatsanga es de dos clases: asociación con las mujeres y asociación con aquellos desprovistos de devoción al Señor.

La asociación con mujeres significa asociarse con ellas alejándose de la tradición védica. Esta asociación, que no está autorizada por la escritura, se divide en: asociación fuera del matrimonio para
propósitos de vida sexual y asociación dentro del matrimonio en donde el hombre es controlado por su esposa. Así, solamente si se está casado según las reglas prescritas y se siguen las reglas para la
vida de casado, en la cual la esposa es sumisa al marido y el esposo actúa como un sâdhu, es la asociación considerada fidedigna.

Otros tipos de asociación son considerados ‘asat’. El segundo tipo de asociación asat (asociación con los no devotos) es de tres clases: asociación con los mâyâvâdîs, asociación con ‘hipócritas’ y asociación con ateos. Los mâyâvâdîs creen que tanto el Señor como las jîvas son entidades temporales, y que la murti (forma) del Señor es material. Los hipócritas (o falsos), aunque sin genuina devoción o renunciación, fingen ser devotos para hacer su vida. Por último, los ateos, que no creen en ninguna forma de Dios. Ahora, esta gente puede proclamar ser devota y ser aceptada como tal por el público, pero si la jîva rechaza a tales personas, no se considera sâdhu-ninda. Además, alguien que critique a una persona que abandona a esta gente asat, también deberá ser rechazado y evitado. Por lo tanto, el devoto serio, al abandonar el asat sanga, que le causará sâdhu-ninda, y al refugiarse exclusivamente en el Nombre, recibirá seguramente el tesoro de prema.

Se puede observar que a fin de proceder adecuadamente hacia prema, se debe distinguir al devoto del no devoto, porque la jîva debe evitar aparâdha o crítica del devoto y buscar su asociación y, simultáneamente, rechazar de plano al no devoto. Debe, además, ser capaz de distinguir las clases de vaishnavas según su avance espiritual. Dichos vaishnavas son de tres clases. El vaishnava materialista o vaishnava-praya es quien tiene una fe mediocre en Krishna, pero no tiene una actitud de servicio hacia los sâdhus. Tal persona realmente no es un vaishnava, sino la vaga imagen de un vaishnava, vaishnava-âbhâsa. Sin embargo, si él no es un vaishnava, ¿cómo se le permitirá asociarse con los vaishnavas que no se asocian con los no-vaishnavas?

Por lo tanto, se considera que esta persona se halla en el estado inicial de un vaishnava, kanishtha-vaishnava, a quien los vaishnavas reales determinados concederán misericordia para que llegue a ser purificado.

El siguiente estado superior de un vaishnava es el madhyamabhakta, quien puede reconocer la importante posición de los devotos del Señor, permaneciendo asociado con ellos. Con fe, él está convencido de la posición de Krishna como el Señor, las jîvas como sus eternos sirvientes, el proceso como bhakti y la meta como prema. Él muestra misericordia a los inocentes, aquellos que tienen poca fe, los kanishtha-bhaktas, dándoles el sambhanda-jñâna y evitando los enemigos al comprender los efectos de los diferentes tipos de asociación. Aun en este estado de madhyama-bhakta, alguien es considerado un devoto puro, con la calificación de tomar el Santo Nombre real, no el nâmâbhâsa.
Como un verdadero vaishnava, él es capaz de distinguir un vaishnava de un no-vaishnava, de modo que puede evitar asat-sanga y sâdhu-nindâ y sirve a los devotos avanzados. Realmente, él debe hacer esto para su propio avance.

Quien experimenta a Krishna como la vida y alma de todo, y asimismo lo ve en todo, y, consecuentemente, no hace distinción entre un vaishnava y un no-vaishnava, sino que simplemente se dedica a saborear el néctar del Santo Nombre, es llamado el uttama vaishnava, el devoto más avanzado.

El kanishtha-bhakta desempeña su servicio devocional en el estado de nâmâbhâsa, mientras que el madhyama-vaishnava está realmente calificado para el Santo Nombre real, y puede entender y discernir las diversas ofensas en el cantar del Santo Nombre. El uttama-adhikârî está por encima de cometer ofensas porque ve a Krishna expandido en todas partes.

Se puede ver que es importante para los practicantes de bhakti, ya sea un kanishtha o un madhyama bhakta, comprender, en este desempeño del sâdhana, que su propia posición en el servicio devocional está determinada por su nivel de pureza interna.

Haciendo esto, la jîva puede evitar sâdhu-ninda, se asocia con los vaishnavas superiores y evita a los no-devotos (asat-sanga). Por esto avanza más. Por lo tanto, es importante que la jîva llegue a la posición de madhyama-bhakta, alguien que está calificado para hacer estas distinciones.

Las actividades típicas de un verdadero devoto madhyama bhakta, son: evitar sâdhu-ninda y hacer asociación con los sâdhus y servir a los sâdhus y dar conocimiento espiritual a las jîvas ingenuas (inocentes), mientras efectúan el nâma-sankîrtana.

Al ser vencido por las modalidades materiales, si la jîva comete la ofensa de blasfemar a un devoto, deberá sentirse sinceramente arrepentida y llorar a los pies de ese devoto por misericordia y perdón. El devoto, que es por naturaleza muy misericordioso, perdonará al ofensor”.

Hari Dâs concluyó: “De acuerdo con Tu orden, Señor, he discutido la primera ofensa. Esto ofrezco a Tus pies de loto”.

Aquella persona que, como un abejorro, languidece a los pies de loto de Hari Dâs, recibirá la piedra de toque del Santo Nombre, como vida y alma suyas.
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